Taller de trabajo en equipo, creatividad y buen humor con la compañía de teatro Amor-Discos - Alcoy

Este es uno de los talleres en los que más me he divertido y en los que más a gusto he trabajado con personas. ¿Por qué? Pensándolo hoy, casi un año y medio después, revisando materiales y haciendo una retrospectiva del taller, creo que son estas las 5 claves que confluyen para que el taller fuera un éxito:

1. Se trataba de un grupo de unas 30 personas, todos actores y actrices amateur, a los que une la pasión por el teatro, y su deseo de aprender algunas técnicas y herramientas que les ayuden a trabajar mejor en equipo, generar buen humor (hacer reír a la gente) y poder elaborar ellos sus propios guiones y obras de teatro. Además era un grupo diverso, donde había gente joven y gente de 60 y más, con diferentes actividades y profesiones. Esto da mucha riqueza y posibilidades al trabajo, muchas más que cuando trabajas con gente que se dedica más o menos al mismo rol. Cada vez más organizaciones optan por jornadas y talleres formativos transversales, en los que se unen diferentes tipos de personas y puestos. ¿Alguna empresa ha incluido a los clientes externos-finales o usuarios en un curso de atención al cliente? ¿No creen que sería muy interesante tenerles allí en vivo para refutar o no nuestras técnicas, dar su opinión, enseñarnos, etc.?

2. Ellos mismos se costearon el taller, es decir, cada cual pagó su parte de mis honorarios de su bolsillo, lo cual me produce un inmenso respeto y me hace dar lo mejor de mi para gente que me está pagando de lo suyo. No era pues un curso o taller financiado donde la gente viene, unas veces porque es gratis, y otras veces porque no le queda más remedio (porque entra dentro de sus obligaciones asistir a un curso, otra cosa es aprovecharlo...). Bueno, pues gente muy motivada, con ganas de aprender y de rentabilizar su inversión de tiempo y dinero.

3. Un taller experiencial y dinámico, de entrenamiento competencial. No fue la habitual demanda formal de curso de empresa, en el que tienes que enviar, además de los objetivos y los contenidos, un cronograma de lo que vas a hacer cada 5 minutos (para tranquilidad de la parte contratante, yo no lo necesito). Sí, la excesiva burocracia de la enseñanza & aprendizaje es agotadora para todos, y a veces desmotivante para el formador, y de hecho, confieso que debido a la misma, me ha bajado de más de un proyecto. El cronograma puede ser eficaz para la gestión del tiempo, pero no tanto para la gestión del aprendizaje: el tiempo no debe marcar el ritmo de la acción formativa, debe hacerlo la comprensión profunda de las cosas y el aprendizaje, aunque ello suponga algunas veces renunciar a parte del cronograma. Ahora bien, el problema del tiempo es mayor cuando basamos la formación solo en conocimientos (¡y hay que darlos todos!) y no tanto en competencias. Este era un curso especial y muy apetecible, de los que me gustan: un objetivo claro, muy dinámico y plena confianza en el ritmo que marca el coach-formador.

4. Creo que acerté en las dinámicas de grupo que les propuse, así como en el reto o producto final del taller, siendo fiel a mi teoría de "La Claqueta Competencial": si no hay aplicación directa de lo aprendido al final, entrenamiento en la práctica, todo se queda en poco. Y les propuse elaborar entre todos un sketch que englobara los 3 objetivos del taller: creatividad, trabajo en equipo y buen humor. Hice tantos equipos como personajes salían en el sketch: yo les di la idea, y ellos tuvieron que pensar el diálogo por teléfono de cada "amigo/a" de Carmela, una chica a la que había dejado su novio. Durante el taller trabajé con ellos 3 de mis dinámicas más versátiles y conocidas:

-Las cartas cómicas: son cartas que mezclan por azar determinadas situaciones en diferentes contextos. Por ejemplo: "cómo ir a reclamar algo a una tienda siendo azafata de vuelo" (y tienes que hacerlo como si fueras una azafata dando las típicas explicaciones de las salidas del avión, el salvavidas, etc.). Con estas cartas cómicas se trabaja creatividad, improvisación y se descubren algunas claves del buen humor. Y aquí es donde me lo pasé en grande, ya que al ser actores acostumbrados a la escena, y no tener ni pizca de vergüenza (en el buen sentido) se lograron interpretaciones que si las hubiera visto José Mota, seguro que "las habría comprado". Por cierto, estas cartas cómicas las elaboré después de haber hecho un taller de Guión de Sketches para Televisión en la SGAE, impartido por varios actores y director de la película "Pagafantas". Y es que, los formadores, también tenemos que formarnos en herramientas, metodologías, etc., que luego podemos aplicar a nuestro trabajo. Con las herramientas de este taller también compuse canciones cómicas, como "El niño gurú". Aprendí que la comedia y el buen humor / humor bueno, tienen sus reglas.

-Diálogos con instrumentos musicales. Un sencilla y divertida dinámica en la que debemos inventar un pequeño guión-diálogo utilizando sonidos de varios instrumentos de percusión escolar para sustituirlos por palabras tabú, o bien por una palabra normal que el público crea que es una palabra tabú (jugar con el doble sentido), y que luego el resto de los equipos han de adivinar.

-Turista, vigía y marinero: les gustó mucho, y tras explicársela, les planteé el reto de tener que interpretar, en equipos de trabajo (volvemos a trabajar en equipo, y a crear) una situación cotidiana en la que apareciesen claramente las tres actitudes / personajes. Y aquí, como se dice popularmente "se volvieron a salir", hicieron cosas realmente fantásticas, máxime en una sala con su pequeño escenario y con un montón de atrezzo para disfrazarse.
5. Lo he comentado al final, los recursos. El local de la compañía era el adecuado, tenía los medios suficientes, y además, en la entrada del mismo, enseguida vi el plano ideal para el rodaje del sketche final. Una sala con escenario, suficiente atrezzo, varias zonas o salas para trabajar en equipo, todo esto es importante. Los formadores sabemos mucho de locales y salas de formación en los que, nada más entrar, se te cae el alma a los pies, y dices: ¿Y ahora cómo hago yo aquí para la dinámica de...? ¿Y ahora cómo divido a la gente en grupos en esta sala estrecha que parece un vagón de metro...? Bien, yo suelo pedir antes de un taller, que me envíen fotos de la sala (si no puedo verla antes), incluso dimensiones. De todos modos, siempre conviene, en la propuesta, indicar al cliente el tipo de sala que necesitas, materiales, etc.

Y por supuesto, el producto final del taller, el que pone de relieve todo lo que he dicho, habla por sí mismo de que cumplimos con creces el objetivo. ¿Puede este taller adecuarse a cualquier empresa-organización? Sin duda, un taller de 4 horas de duración que complementa el trabajo en equipo + creatividad + buen humor + habilidades comunicativas. Le podemos añadir más ingredientes personalizando la temática del sketch final con algún valor o producto clave de la empresa u organización. El "Novio que dejó a Carmela" es un esquema de guión creado por mí, que luego los actores concretan y dan vida, pero hay muchas más posibilidades.