Cómo finalizar una conferencia muy arriba: física y psicológicamente.

Mi metáfora de "La escalera humanista" se me ocurrió preparando esta serie de conferencias para grupos grandes de voluntarios vinculados a un programa de Fundación La Caixa. Además necesitaba una escalera de 5 peldaños, como la pirámide de Maslow, y la encontré. El evento era muy importante para un conferenciante, en auditorios grandes como Caixa Forum Barcelona y Caixa Forum Madrid. La conferencia que me pidieron "Las Herramientas del Voluntariado", un clásico mío que he impartido durante los últimos 20 años en muchas ciudades y eventos, es de esas con las que se disfruta mucho, uno mismo y el público. Pero en esta ocasión, quise revisarla y darle una vuelta de tuerca. Además de terminar "muy arriba" (ley de lo último), tenía que empezar con buen pie (ley de primicia), y para ello, nada mejor y más alineado que la famosa "Asamblea en la Carpintería" a la que le di un toque especial de diálogo entre las herramientas con cierto buen humor:



Por supuesto, todo lo que venía en el medio también tenía que ser interesante, y lo fue. Que utilicemos estas famosas leyes psicológicas de la percepción en todo mensaje o comunicación (con lo que más se queda la audiencia es con lo del principio y lo del final), tampoco quiere decir que en el medio no digamos nada interesante, o no le demos importancia. Pero creo que fue muy acertado empezar con un mensaje clave: "Somos un equipo diverso de herramientas que cuando se enfocan en sus fortalezas y trabajan juntas, hacen cosas grandes". Y terminar con otro: "Los voluntarios y voluntarias atendemos a las necesidades superiores del ser humano: sube la escalera humanista sin miedo".

La Escalera Humanista hace referencia a la Pirámide de Maslow, y el voluntariado garantiza, sobre todo, la parte alta de la pirámide: afecto, estima y realización-sentido. Para las necesidades básicas de salud y seguridad, al menos en el ámbito sanitario y de las enfermedades avanzadas, que era el de la conferencia, ya están los profesionales y técnicos. Tampoco esto quiere decir que los profesionales no trabajen las necesidades superiores, porque los hay muy implicados y cada vez se le da más importancia a la humanización en la asistencia. Pero no es menos cierto, que muchas veces la falta de tiempo y la distancia del rol, dificultan que se pueda subir mucho por la escalera. En este sentido, el voluntariado es un excelente aporte y complemento de la labor sanitaria. Terminar hablando de "humanización" fue clave también en este contexto.

Por si el "efecto escalera" fuera poco, además saqué a dos voluntarios del público a sujetarme la escalera, aproveché para volver a utilizar varios de los símbolos clave que utilicé durante la ponencia, lo cual sirvió de resumen-recordatorio, y todo se fusionó perfectamente, de ahí el largo aplauso que me regaló este maravilloso público.