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Mostrando entradas de junio, 2021

Inteligencia Emocional al Volante: un libro muy útil, práctico y sencillo para conductoras y conductores

Llevo  varios años pensando en este sencillo libro y manual, que ya está disponible en Amazon y, por fin, logré escribirlo. Lo he hecho por varias razones y por varias pasiones. La principal de ellas consiste en a yudar a prevenir y disminuir el número de accidentes en las carreteras , a contribuir en la creación de un parque móvil más colaborativo y prosocial, en el que disfrutemos más y nos relacionemos mejor unos con otros. La segunda razón es porque me apasiona el mundo de la psicología y la sociología, a los que me dedico profesionalmente, y también me gusta el mundo del motor, los coches, incluso me gusta hacer yo mismo algunas sencillas reparaciones y mantenimientos (sin meterme en camisa de once varas, por supuesto, me considero sólo aprendiz de taller aquí), ir al desguace, pasear por la campa, en fin, es un mundillo que, desde pequeño, cuando me regalaban un coche de juguete, que entonces llamábamos “teledirigido” (¡hoy ya son de verdad!), a la media hora ya lo había desmo

Pala, tenis y bádminton: una metáfora sobre resiliencia

Pala, tenis y bádminton son tres deportes de pelota y raqueta. La pelota del deporte de pala , bastante popular en la zona de Navarra (España), es de goma maciza, tanto que antes de comenzar a jugar hay que dar unas paladas para “calentar la pelota”, y si esta se pierde durante el partido, antes de proseguir, hay que calentar una nueva pelota.  La pelota de tenis es de goma-caucho también, pero hueca por dentro, con aire presurizado, lo que la hace ser menos agresiva y con más capacidad de bote y moldeabilidad, además está recubierta por fuera de un material textil, tipo fieltro. La pelota de bádminton en realidad es media pelota de un material similar al corcho, a la que se le han añadido unas plumillas para que vuele y caiga ralentizada, como un paracaídas. Se le llama volante o pluma, y parece que su origen está en los corchos de las botellas de champagne, a los que se añadieron plumas. Esto lo hicieron varios oficiales ingleses en bádminton House, para no aburrirse: tenían raquet