Aprendo en Casa: Recursos Educativos Infantiles para tu ESCUELA ON-LINE

En los enlaces siguientes comparto una serie de recursos on-line útiles para profesorado de Educación Infantil y Primaria. La mayoría de ellos ya se están utilizando desde hace tiempo en centros educativos de todo el mundo, y ahora, durante la pandemia del COVID-19 he podido observar, entre otras cosas por las consultas de docentes de todo el mundo que he tenido con respecto a varios de los materiales, cómo ha aumentado considerablemente el uso de los mismos, al estar los niños/as confinados en sus casas, lo que me ha hecho pensar más en su utilidad para esta situación, así como en hacer esta difusión por si pueden ayudar a más educadores/as.

Mi Pequeño Diccionario Emocional. Son 16 emociones / sentimientos básicos explicados en vídeos breves, y con la posibilidad de jugar con un dado y compartir estos sentimientos en grupo.
Playlist YouTube:
Emoticantos. Canciones Infantiles para educar la Inteligencia Emocional en la Infancia (www.emoticantos.es). Todos los populares Emoticantos en una playlist, desde los del inicio hasta los más actuales de Marina y los Emoticantos. 
Playlist YouTube:

EmotiCampus. Se trata de 9 vídeo-clases breves grabadas hace 4 años en las que César García-Rincón canta los Emoticantos con Marina y Jaime (los cantantes infantiles del proyecto) y además los va comentando con ellos, haciéndoles preguntas, razonando, comentando cosas importantes sobre educación emocional, etc. Muy interesantes para que las vean los niños/as, como episodios breves de 12-15 minutos, grabados como si fuera un programa infantil de televisión.
Playlist YouTube:
https://www.youtube.com/playlist?list=PL0WhxVqpKsyGGeJPS1BcCgE6Xf1nw3DMe

Los Neurojuegos. Son actividades lúdicas diseñadas para estimular las competencias cognitivas básicas (pensamiento causal, consecuencial, proyectivo, asociativo, creativo y empático) y las inteligencias múltiples. El hilo conductor son Los 5 Neurotectos del Pensamiento (César Gª-Rincón) y están dirigidas a educadores en general (padres, madres, profesorado, monitores/as, etc.) tanto en ámbito formal como no formal. Además pueden hacerse en contexto de aprendizaje virtual además de presencial.
Más información:
https://www.cocinandoaprendizajes.org/2020/05/los-neurojuegos-estimulacion-de.html

Eticantos. Se trata de 15 retahílas sencillas para educar en principios éticos básicos. Forman parte del proyecto de Ética Social para Niñas y Niños. El libro didáctico está disponible en Amazon. En los vídeos explico cómo se tocan con la guitarra, el aprendizaje de la música y los gestos que hay que hacer mientras se cantan.
Playlist YouTube:

Dilemas Morales. Vídeos didácticos locutados y con fondo musical, con los 15 dilemas morales narrados, uno por cada vídeo, y con preguntas clave al final de los mismos. Forman parte también del proyecto de Ética Social para Niñas y Niños. Interesantes para que los vean los niños/as y luego respondan a las preguntas finales, bien por videoconferencia, por classroom virtual o mediante tarea escrita.
Playlist YouTube:

Rutinas de pensamiento prosocial. Con la ayuda de Los 5 Neurotectos del Pensamiento, cuya teoría o marco relacionado con las competencias cognitivas básicas puede consultarse (http://neurotectos.blogspot.com/), se trata de entrenar en los niños/as estas rutinas o competencias cognitivas en vídeos sobre valores humanos y sociales. Para trabajar estos vídeos con los njiños/as, es importante seguir estas instrucciones: VER INSTRUCCIONES.
Playlist YouTube:

Bienestar y Salud Infantil básica. Esta serie de vídeos, en la que también nos ayudan Los 5 Neurotectos del Pensamiento, trata los temas básicos para prevención de accidentes y salud infantil. Como los 5 Neurotectos hacen preguntas, da pie para luego charlar o hacer tarea sobre estas preguntas. Conviene antes presentarles a Los 5 Neurotectos y de qué se encarga cada uno: una buena forma de hacerlo es con las CANCIONES DE LOS NEUROTECTOS.
Playlist Youtube:

Educación Vial básica. El proyecto Suelas y Ruedas de Educación Vial o de Tránsito para niños/as, contiene 5 canciones en 5 vídeos didácticos, muy utilizados también en centros educativos. El proyecto puede consultarse aquí: https://www.prosocialia.org/2013/01/suelas-y-ruedas-seguridad-vial-basica.html
Playlist YouTube:

Aprendo a pensar cantando. Las rutinas de pensamiento más actuales y conocidas, como causas y consecuencias, veo-pienso-me pregunto, comparo y contrasto, etc., explicadas en sencillos vídeos y cada una con su canción, realizados con VideoScribe.
Playlist Youtube:

Educantares: canciones infantiles pedagógicas. El proyecto Educantares, lleva ya 10 años creando canciones para educar valores humanos, emociones, ayudar a niños/as a dormir mejor, a relajarse, a motivarse, a valorar la Constitución de su país, etc., etc. Todas las canciones están en las plataformas musicales como Spotify, Amazon Music, TikTok, Youtube. No tienes más que buscar por el nombre del artista: César García-Rincón de Castro, y te aparecen todas. En Amazon tienes disponibles los tres cuadernos con las letras, partituras e introducciones didácticas de todas las canciones con acordes (Educantares I, II y III). También las tienes disponibles, y sus vídeos didácticos, en la web www.educantares.org Si tocas la guitarra, tienes los tutoriales para guitarra de todas mis canciones infantiles en este canal de YouTube: https://www.youtube.com/user/ClaveSOLidaridad/videos

Conferencias y seminarios virtuales en tiempos de COVID19: el modelo y estilo pedagógico César García-Rincón de Castro.

La pandemia global generada por el COVID19 ha cambiado el modo de hacer formación, y desde mi experiencia actual, como ponente en varios webinar y conferencias en este tiempo de confinamiento, todo parece indicar que este formato ha venido a quedarse más allá de la pandemia: nos hemos dado cuenta que funciona, y además es más barato porque tiene menos gastos asociados. No va a sustituir a la formación presencial, pero sí que va a complementarla y a convivir con ella. En mi caso, he asumido el nuevo formato digital, pero manteniendo el mismo espíritu didáctico y la misma calidad, así como la investigación y exploración de nuevos productos originales y didácticos.

Como YouTuber experimentado, con un canal que se acerca a los 100.000 suscriptores, he de decir que el confinamiento me pilló con "los deberes y la inversión hecha", lo que me ha permitido utilizar los medios tecnológicos que tengo a mi alcance (webcam alta calidad, micrófonos y estudio profesional, croma-key con posibilidad de poner fondo corporativo del cliente en la conferencia, etc.), así como el despacho/estudio insonorizado, para aportar productos comunicativos de alta calidad profesional desde mi expertise, alta calidad didáctica desde mis herramientas y metáforas únicas, y también buenas herramientas digitales, a lo que hay que sumar el instrumento de mi propia voz personal y profesional (entrenada desde las herramientas del canto) que siempre gusta y es alabada por mis clientes.

Mi propuesta siempre es escribir el guión de la ponencia antes, para que se ajuste a tiempo y esté a gusto del cliente, y a partir del mismo, grabar un vídeo interpretando el guión de la ponencia delante de la cámara. Con ello ganamos en calidad de imagen, audio y, al final, calidad comunicativa, evitando los posibles cortes o problemas de señal. El cliente gana un vídeo de calidad para su videoteca formativa, o cursos formativos, además de la misma ponencia escrita, para otros soportes formativos. Yo como ponente, estoy en directo al comienzo para presentar, luego se lanza el vídeo, y tras el vídeo vuelvo al directo para atender preguntas, dudas o comentarios.


El Cuidado como Actitud para afianzar la Salud y Seguridad en el Trabajo

En colaboración con LudoPrevención (Perú), he creado este taller y modelo para afianzar la Salud y Seguridad en el Trabajo (en España conocido como Seguridad e Higiene en el Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales) que tiene tres fortalezas o pilares:

1. Capacitamos y empoderamos al equipo de SST en la empresa para crear su propio instrumento de medida y educación de la actitud adecuada hacia la SST, como garante de un cumplimiento y observación autónoma de las normas de salud y seguridad.

2. Facilitamos un proceso de consultoría interna en SST autogenerada y autogestionada, que los responsables de SST desarrollan y construyen como algo propio y no ajeno que viene de otro contexto, con las dificultades propias de encajarlo, muchas veces con calzador, en la propia realidad y cultura corporativa. Todo ello genera responsabilidad y motivación para su puesta en práctica en los responsables de SST.

3. Consideramos de forma innovadora el constructo de “actitud” hacia el cuidado en SST, hasta ahora ausente en las propuestas e investigaciones sobre SST, considerada como un principio ético. Aunque algunas publicaciones hablan de actitudes, ninguna de las que hemos consultado profundiza en serio en los perfiles actitudinales de los trabajadores y su relación con el cumplimiento de las normas e indicadores de SST.

El taller consiste en la creación de un instrumento sociológico de medida de una actitud concreta: la Ética del Cuidado en SST. Pretendemos que los participantes aprendan lo que es esta actitud, reflexionen sobre ella, y en ese proceso reflexivo clarifiquen dicha actitud y la describan con exactitud en su propio contexto de actuación, para poder medirla bien y socializarla adecuadamente tras dicha medida, creando una diversidad de productos comunicativos, como por ejemplo, un perfil del trabajador con una actitud positiva hacia la SST en nuestra empresa: ¿Qué piensa, qué siente y qué hace respecto del cuidado?

La actitud para enfocar el taller va a ser el CUIDADO tal y como lo entendemos hoy, relacionado con una cultura del cuidado, con el cuidado del medio ambiente, de la vida en general. Dicha actitud tiene además dos dimensiones: una dimensión individual que llamaremos AUTO-CUIDADO y una dimensión prosocial que llamaremos MUTUO-CUIDADO. En este sentido, podemos afirmar que el CUIDADO, en general, es una actitud ética, es una obligación ética de carácter humanista. 

El contexto actual de la pandemia por COVD19 nos ha mostrado que estas dos dimensiones, auto-cuidado y mutuo-cuidado, personal y prosocial, son esenciales para mantener la salud y seguridad en la empresa y más allá de la empresa, en la sociedad en general.

En el caso contextualizado de un taller de capacitación en Prevención de Riesgos Laborales o Salud y Seguridad en el Trabajo, el cuidado lo vamos a identificar como actitud clave para el éxito en el cumplimiento y observancia de las normas, procedimientos e instrumentos clave de SST.

Una actitud es un patrón básico de comportamiento que tenemos asumido mentalmente, como una ruta dentro de nuestros mapas mentales, que consiste en una secuencia lógica de PENSAR-SENTIR-HACER hacia algo o alguien. Las actitudes se refieren a una predisposición interna a reaccionar positiva o negativamente ante lo que se llama un “objeto de actitud”, que en nuestro caso será el CUIDADO en relación con la SST. Podríamos definirlas operativamente como estar de acuerdo con, sentir gusto por, estar a favor de, etc. Siempre con una carga valorativa importante: no hay actitudes neutras, estamos a favor o en contra del objeto de actitud. Detrás de muchos comportamientos imprudentes y de riesgo hay en realidad actitudes equivocadas o disfuncionales hacia el cuidado y todo lo que significa en el ámbito del trabajo.

Las actitudes tienen 3 componentes básicos, y los 3 se medirán en el instrumento creado en el taller, porque los tres describen la actitud que deseamos medir y educar. Algunas preguntas como estas nos ayudarán a identificar y crear los indicadores o ítems de nuestro propio test de medida de actitud hacia el cuidado:

1. Componente cognitivo: ¿Qué ideas, informaciones, opiniones y creencias son claves para generar una actitud positiva o “a favor de” el cuidado? Y también lo contrario: ¿Qué aspectos cognitivos están en la causa de las actitudes más negativas o que “no juegan a favor de” el cuidado?

2. Componente afectivo: ¿Cómo se sienten los trabajadores/as ante el hecho de las normas e instrumentos de SST? ¿Qué experiencias tienen hacia el CUIDADO de sí mismos y de los otros en general? ¿Cómo se sienten cuando se cuidan a sí mismos y entre ellos? ¿Y cuándo no se cuidan?

3. Componente psicomotriz o comportamental: ¿Qué comportamientos describen el cuidado dentro de la empresa a nivel general? ¿Cómo actúa una persona cuidadosa en todos los ámbitos? ¿Cómo se comporta una persona que se cuida y que cuida de los otros? ¿Cómo se comporta una persona descuidada y poco cuidadosa con los demás y con el entorno en la empresa?

La buena noticia es que las actitudes son educables, son modificables y una vez modificadas son relativamente estables y transferibles de unos ámbitos a otros. Esto implica que determinadas intervenciones o variaciones en cualquiera de sus tres componentes, o en los tres a la vez, pueden crear actitudes adecuadas y funcionales hacia el CUIDADO, y pueden modificar las actitudes inadecuadas o disfuncionales. 

Estas técnicas de modificación de actitudes pueden consistir en clarificar opiniones o creencias erróneas sobre el objeto de actitud, aportar nueva información que se desconocía y que hacen a una persona replantearse sus ideas y opiniones, tener experiencias emocionales positivas y empáticas en torno al cuidado propio y de los demás, relacionarse con grupos de personas que mantienen una actitud adecuada y funcional, aprender nuevas competencias y habilidades que modifican nuestro modo de pensar y de pensarnos, etc.

En este sentido, una función importante de las personas encargadas de fortalecer y facilitar las virtudes humanas en las organizaciones, y el cuidado como actitud lo es, consiste precisamente en crear actitudes positivas y velar por ellas, así como tratar de modificar las actitudes más negativas o inadecuadas con acciones de formación-información, discusión fundamentada de opiniones y creencias, investigación y medida periódica de actitudes clave, fomento de experiencias positivas con el objeto de actitud, o facilitación de las habilidades alineadas con la actitud. 

Todo ello fortalece algo que es el caballo de batalla de muchos programas y responsables de SST en las empresas: la deseable autonomía del trabajador ante el cuidado, de forma que no haga falta ponerle límites externos constantemente ni vigilar en exceso su cumplimiento, que como bien sabemos cuesta tiempo, dinero y salud emocional también.

Si estás interesado/a en este taller nos puedes contactar por estos medios:

Whatsapp: +51999302680

Web: www.ludoprevencion.com

Facebook: https://www.facebook.com/ludoprevencion/

LinkedIn: https://www.linkedin.com/company/ludoprevencion/

Twitter: @ludoprevencion

Las matriuskas del YO social: un modelo para mejorarnos en los contextos interpersonales

Ahora que estamos casi todos confinados en nuestras casas, y los que no lo están, tampoco gozan de la movilidad y la libertad de interacción social que teníamos hasta antes del COVID-19, puede ser un buen momento para reflexionar sobre nuestras interacciones sociales y mejorar las mismas cuando llegue el momento de salir a la escena social pública, a los intercambios diversos con muchas personas en todo tipo de situaciones. Para ello he creado un interesante modelo-metáfora que puede ayudarnos a mejorar nuestro logro interpersonal en unos casos, y en otros a identificar las causas que hacen que nos atasquemos en algunas interacciones, para ponerle remedio.

La metáfora de las capas del YO, representada en las matriuskas rusas, creo que es muy intuitiva, fácil de comprender y aplicar como método de autoayuda, o bien ayuda terapéutica para profesionales del coaching o la terapia. Se puede aplicar a todo tipo de situaciones de intercambio social: ventas, relaciones de pareja, familia, educación, ocio, es decir toda situación que, como decía el interaccionismo simbólico, suponga un intercambio de objetivos y necesidades personales e interpersonales.

Abraham Maslow, en su libro Motivación y Personalidad, insiste bastante en los beneficios del intercambio social como contexto satisfactor de nuestras necesidades de todo tipo: “estas necesidades básicas se pueden satisfacer en gran parte sólo por otros seres humanos y que, por tanto, la terapia debe tener lugar principalmente sobre una base interpersonal” (Maslow, 1954). Se refiere aquí Maslow a las terapias simples y breves, aquellas propias de los procesos educativos, de acompañamiento y coaching. Por tanto, planteo este modelo como una herramienta de mejora personal, tanto desde la autoayuda como desde la ayuda mediada por un psicólogo/a, educador/a, técnico o terapeuta.

Nuestras relaciones interpersonales, nuestro yo social en acción, puede ser entonces muy bien comprendido desde la metáfora de una matriuska con 5 capas. Vamos a verlo resumidamente en el cuadro siguiente desde la capa más externa a la más interior de nuestro yo, y luego explico con más detalle:

Capa
Representación
Significado
4
COMPORTAMIENTOS
Comportamiento externo y visible, tanto verbal como no verbal, y siempre en un contexto de interacción.
3
CAPACIDADES
Son nuestras habilidades y destrezas, tanto verbales como no verbales, que utilizamos como instrumentos de interacción para lograr nuestros objetivos de intercambio en las situaciones de interacción social.
2
ROLES
El rol está asociado al personaje que deseamos ser e interpretar (papel) en la situación de interacción. Estos roles pueden ser formales (por ej. cliente) e informales (por ej. qué tipo de cliente quiero yo ser / representar).
1
PENSAMIENTOS
Representan el equipaje cognitivo con el que vamos a la situación social y estamos en ella. No se trata tanto de conocimientos y teorías, cuanto de creencias y expectativas.
0
MOTIVACIONES
Son el origen de todo, y la parte más inconsciente: pocas veces reflexionamos sobre lo que nos mueve / necesitamos de verdad cuando nos dirigimos a una interacción social y participamos en ella.

Veamos con un poco más de detalle estas 5 capas del Yo social, dado que una buena comprensión de las mismas, con sus diferentes constructos y matices, nos ayudará mejor en la aplicación exitosa de esta herramienta.


Capa 4: COMPORTAMIENTOS. El comportamiento no se da en el vacío, siempre se da en un contexto que lo determina y donde puede evaluarse como eficaz / no eficaz, ajustado / no ajustado, etc., “en ese contexto”. Una persona muy eficaz en un lugar o contexto, puede no serlo en otro diferente, aún contando con las mismas capacidades sociales. La competencia y eficacia del desempeño comportamental vendrá determinada por las capas no visibles, como causas internas al sujeto, pero también por las circunstancias externas (la complejidad de la situación, los otros presentes en la misma y sus capacidades / identidades, los imprevistos, etc.). En esta capa, ofrece mucha más información la conducta no verbal que la conducta verbal: cómo andamos, con quién hablamos y con quién no hablamos, en qué lugar nos situamos, si tomamos la iniciativa o dejamos que la tomen otros, si llegamos puntuales o tarde, si nos vamos antes o nos quedamos hasta el final, etc.

Capa 3: CAPACIDADES. Cuanto más perfeccionadas y variadas sean, más posibilidad hay de logro de objetivos personales y compartidos. Nos ayudan en el control expresivo social, tanto de lo que deseamos mostrar a los demás, como de lo que deseamos ocultar. Las capacidades suelen estar alineadas con los roles (guiones sociales) que elegimos desempeñar en cada situación, y el grado de alineación ROL-CAPACIDAD es un indicador de éxito / logro. Las soft-skills o habilidades blandas, son importantes para configurar esta capa, que al ser inmediatamente la segunda, tras las conductas, transparenta bastante nuestra competencia social global ante los demás, y nos aporta esa seguridad personal y autoestima necesaria para el logro interpersonal. La formación y entrenamiento de estas capacidades y habilidades, nos ayudará siempre a dar forma socio-expresiva de modo eficaz a nuestros roles y, en definitiva, la expresión de nuestras necesidades, emociones, pensamientos y deseos ante los demás.

Capa 2: ROLES. Hay roles formales que prescriben nuestro comportamiento en cada situación, pero también hay de forma complementaria roles no formales que determinan (y transparentan) nuestra actitud y nuestros valores, así como nuestra identidad personal en la situación: esta distinción sociológica es esencial y clave para el éxito interpretativo en sociedad (tener claro mi papel y acomodarlo bien en la escena colectiva). Cada cual elige su “vestuario psicosocial” y físico en función de la identidad que desea representar y expresar ante los demás, eligiendo de los roles posibles en su atrezzo psicosocial. Hay personas con más “fondo de armario” psicosocial, que las hace más versátiles y flexibles, pero por otro lado tampoco conviene cambiar muy a menudo de rol, ya que nos pueden etiquetar de gente muy cambiante o “veleta”, con poca personalidad o criterio. Marcos psicosociales, como las variables dicotómicas o dicotomías del rol, que planteó en su día Talcott Parsons, pueden ayudarnos a comprender muchas situaciones y seleccionar mejor nuestro rol / actitud en las mismas. Otros más modernos, como los Seis Roles para Trabajar en Equipo, pueden ayudarnos a ser más eficaces en los equipos de trabajo. Modelos de interacción social basados en Estilos Sociales (patrones de interacción) como los Cuatro Animales de Compañía, también pueden ayudarnos a elegir / ajustar nuestro rol.

Capa 1: PENSAMIENTOS. Los pensamientos pertenecen a nuestro YO reflexivo, que elabora argumentos, predicciones, estrategias, acerca de las situaciones de interacción. Hay varios tipos de pensamientos: creencias, rutinas y patrones, positivos o negativos, etc., y ellos están en la base de nuestros sentimientos y nuestras actitudes previas a la situación social en la que vamos a participar. Los pensamientos adecuados, sostienen y generan emociones y actitudes adecuadas a la situación. La moderna ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso) recomienda tratar los pensamientos como algo “externo al sujeto”, desde una posición de observador disociado de los mismos, con el fin de saber manejarlos mejor y elegir en cada momento los que más nos ayudan. No se trata de sustituir los negativos por los positivos, sino más bien de aceptar los negativos, saber desprenderse de ellos (disociación cognitiva) y elegir cuáles nos acompañarán en cada interacción social, y cuáles dejaremos en casa.

Capa 0: MOTIVACIONES. Siempre que nos incorporamos a una situación de interacción social, participemos más o menos de ella, lo hacemos desde unos motivos, que a su vez están basados en unas necesidades (A. Maslow). Estas necesidades, que pueden ser de diversa índole (Jerarquía de Maslow) están detrás de nuestras motivaciones, y generalmente son inconscientes. Mi dinámica llamada "El Radar de las Emociones" puede ayudar a clarificar mucho esta capa esencial que está en el inicio del yo social. Se concretan en objetivos de interacción social, más o menos explícitos, más o menos formalizados. También hay una motivación de sentido (V. Frankl): interaccionamos con otros y con el mundo porque todo ello tiene un sentido para nosotros y nuestra vida. Pero es importante clarificar qué nos mueve y qué necesitamos, por ejemplo, antes de ir comprar (situación de interacción social por excelencia) para que dicha interacción sea un éxito siempre. Dada la relación estrecha entre motivaciones y emociones (ambas vienen de la misma raíz latina movere = nos mueven), aquí también habremos de tenerlas en cuenta, y en todas las capas, ya que la corriente emocional afecta y es afectada por los pensamientos, los roles que elegimos representar, así como matizando las capacidades comunicativas.

De modo que, a continuación, ofrezco unos consejos prácticos para lograr éxito psicosocial en nuestras interacciones cotidianas e importantes: subrayo importantes porque tampoco tiene sentido aplicar este modelo a todas las situaciones, sólo a aquellas realmente significativas o problemáticas para nosotros, con el fin de identificar la capa-problema e introducir los cambios oportunos. Dicho esto, puede ayudarnos a mejorar nuestras interacciones:
  1. Informarse previamente del contexto, sus características, datos, requerimientos y prescripciones normativas y de rol, etc.
  2. Valorar nuestras capacidades para desenvolvernos en dicho contexto, así como prever los posibles problemas y dificultades con que nos podemos encontrar.
  3. Elegir el rol más adecuado y su atrezzo (físico y psicosocial) a la situación, tanto formal (prescrito) como el no formal (actitud, estilo, identidad). Hacernos la pregunta: ¿Qué se espera de un buen/a (ROL: estudiante, candidato/a, participante, ponente, cliente, compañero/a…) en esta situación?
  4. Revisar nuestros pensamientos, tratando de identificar los que nos generan temores, los que pueden limitarnos (creencias limitantes), los que nos disuaden de no asistir, así como aquellos que nos ayudarán tanto antes como durante (mantras) la situación de interacción. Siguiendo los postulados del yo reflexivo de la ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso): aceptarlos todos (buenos y malos), saber disociarse de los pensamientos (escribiéndolos en un papel, por ejemplo) y elegir los que nos acompañarán en cada situación.
  5. Tomar conciencia de nuestras motivaciones y necesidades, clarificarlas, para saber realmente qué nos mueve en esa situación, o qué nos debe mover. Clarificar también la motivación principal que debe ser la que alimente todo el sistema, todas las capas. Como afirma Maslow (1954), las motivaciones generalmente son inconscientes, pero las verbalizamos en forma de deseos. Preguntarnos entonces: ¿Qué deseo YO realmente, que quiero, qué me mueve-apasiona? Esa clarificación es el inicio de todo, y puede funcionar como una corriente o hilo conductor que vaya atravesando y tejiendo todas las capas, para aportarnos la necesaria seguridad y convencimiento en la actuación final.
  6. Y algo muy importante: los contextos de interacción social, lo son también de interacción prosocial, es decir, que no se trata sólo de satisfacer nuestras necesidades, sino también de ayudar a otros a satisfacer sus necesidades, mediante nuestros roles adecuados, capacidades y comportamientos. No olvidemos que, la motivación más alta en la jerarquía de Maslow (realización personal) incluye los valores sociales de mejorar el mundo y nuestro entorno, dotar a nuestra vida de un sentido dejando una huella positiva en los demás, y poner nuestras capacidades al servicio de los otros.
El cuaderno didáctico de esta dinámica "Las Matriuskas del Yo Social" está disponible también en Amazon, con todo el material recortable (test incluido) para trabajarlo en aula con los participantes: https://www.amazon.es/dp/B087RGBTMQ

César García-Rincón de Castro (2020)
Blog inscrito en CEDRO (www.cedro.org)

CoronaVIRTUS: la Corona de las Virtudes. Un juego-dinámica para el desarrollo moral en la infancia.

Esta propuesta didáctica consiste en facilitar a los niños y niñas el logro personal de una Corona de 5 Virtudes, desde la simbología de lo que significa una coronación, así como el juego de palabras con el CoronaVirus (virus con forma de corona). La coronación canónica es uno de los ritos litúrgicos católicos, instituido en el siglo XVII e incorporado en el siglo XIX a la liturgia romana, usado para resaltar la devoción por una advocación mariana y consiste en la imposición de una corona o coronas al icono o imagen escogida. El origen de este rito se sitúa en el siglo XVI, cuando los hermanos capuchinos, como culminación de sus misiones evangelizadoras, recogían joyas como símbolo de conversión y desprendimiento que fundían para confeccionar con ellas una corona para la Virgen.

La Corona de las Virtudes, o CoronaVirtus, que proponemos, utilizará el mismo principio: esfuerzo, renuncia, autocontrol, desprendimiento, por estas joyas llamadas virtudes, que cristalizan en comportamientos éticos y, por tanto, valiosos. Cuando se logran todas las virtudes de la CoronaVirtus, entonces el niño/a queda coronado en una Fiesta Grande de tipo familiar o social, en la que además puede recibir algún tipo de obsequio o reconocimiento junto con la corona.

El juego de palabras con el CoronaVirus (COVID-19), por cuestión de actualidad, creo que le puede dar un valor añadido a la dinámica-ejercicio en un doble sentido: 1) Facilitando la atención hacia la misma por la similitud del nombre, y 2) Haciendo una lectura positiva y constructiva del problema (pandemia) con una dinámica que además sirve para solucionarlo desde las virtudes públicas ligadas al confinamiento, cuya etimología viene de “confinis” (vecino, que comparte un límite común) y significa ser capaces de compartir y respetar esos límites que nos auto-imponemos para solucionar un problema que nos toca a todos.

Conviene que tengamos claro qué es una virtud, para no confundirla con un valor, aunque tienen algunas cosas en común. La virtud, etimológicamente, viene del latín “virtus”, y virtus es la traducción latina de la palabra griega “areté”, que significa excelencia, una cualidad del carácter que hace excelente a una persona. Cuando se tiene más de una virtud, entonces hablamos de “aretai” como conjunto de cualidades que hacen especialmente excelente a una persona, que supera la tendencia a la mediocridad. De modo que las virtudes son cualidades que hacen excelentes a las personas. Dichas cualidades se concretan en “hábitos de perfección” de la persona, y por tanto la repetición y entrenamiento de esos hábitos es la vía para ir siendo mejores personas cada día. El objetivo de la CoronaVirtus es precisamente ese: un juego para entrenar (acompañar, mostrar, enseñar, valorar, modelar) esos hábitos de perfección asociados a cada virtud importante.

¿Cómo hacer la CoronaVirtus? Podemos reciclar una corona de cartón de las que dan a los niños en las fiestas de cumpleaños de las hamburgueserías o restaurantes, y la usaremos por el interior, que generalmente no está serigrafiado. Como estas coronas suelen tener 5 puntas, en cada una de las puntas de la corona escribiremos una virtud importante, y dividiremos la corona en 5 secciones o partes iguales (con líneas discontinuas con un rotulador, por ejemplo) de forma que cada semana, el niño/a deberá ser un embajador y ejemplo de esa virtud en su entorno familiar, escolar y social en general. Sus educadores (padres/madres, profesores, monitores…) serán los que, a partir de indicadores y comportamientos concretos de cada virtud valorarán si se ha logrado o no. En caso de no lograrse, se prolongará el entrenamiento de la virtud una semana más. Cuando se logre, entonces permitimos al niño/a pintar y colorear esa parte / sección de la corona, y pasa a entrenar la siguiente virtud, y así sucesivamente hasta las 5 semanas.

También podría hacerse un plan más breve, tal vez inicial o básico con niños/as más pequeños (5-6 años), en el que planteemos la consecución de la CoronaVirtus de Lunes a Viernes, trabajando cada día de la semana una virtud. En este caso propongo la siguiente rutina pedagógica para padres / educadores:
  1. INVESTIGACIÓN: investigar/buscar en sus cuentos un personaje que represente o exprese (ilustración) a la virtud de ese día, y uno que no la represente, que sea todo lo contrario. Personaje CON y personaje SIN. Mostrarlo y explicarlo a los padres.
  2. REFLEXIÓN: escribir en su cuaderno y luego explicar a sus padres / educadores tres ejemplos de consecuencias tres tareas cotidianas hechas CON y hechas SIN la virtud. Siguiendo esta lógica: "Cuando hago (tarea) CON (virtud) entonces ocurre que... Pero si hago (tarea) SIN (virtud) entonces ocurre que...". Enseñarlo a los padres/educadores y comentarlo con ellos.
  3. EXPRESIÓN: representar a sus padres/educadores la virtud contando una "breve historia" a partir de un guiñol con sus juguetes, o una "escena representada por los mismos" (colocados inmóviles en un espacio, como un cuadro).
De todos modos, desde www.cocinandoaprendizajes.org ofrecemos un diseño de CoronaVirtus gratuito para recortar y montar. La puedes obtener AQUÍ. Esta es la imagen del PDF de dos páginas que está en el enlace:



Es importante destacar que las virtudes son acumulativas, es decir, que en la semana 2, el niño/a, además de seguir siendo ejemplar en la virtud lograda la semana anterior, deberá serlo en la virtud a entrenar esa semana, y así sucesivamente. Veamos cuáles serán estas virtudes y en qué tipos de hábitos / comportamientos se concretarán. El cuadro de abajo contiene 8 virtudes (las 4 cardinales de Aristóteles, dos de las tres cristianas formuladas por Santo Tomás, y alguna más que nos aportó San Agustín) con el fin de que cada educador/a seleccione aquellas 5 que más le convenga trabajar con cada niño/a, y además también en el orden que considere más necesario para el niño/a (por ejemplo, si es un niño/a con poca templanza y autocontrol, parece lógico empezar por esta virtud y asegurarla, antes de trabajar las demás).

Pongo a la derecha del cuadro tres ejemplos de hábitos de perfeccionamiento en cada virtud, pero no es una lista cerrada, cada educador/a puede añadir y seleccionar (o adaptar la redacción) los que considere oportunos y convenientes en su contexto. En cualquier caso, es muy importante comunicar a los niños/as lo que esperamos de ellos, es decir, decirles claramente los comportamientos / hábitos que vamos a valorar en cada virtud cada semana: si no se los explicamos, no esperemos que ellos lo adivinen; en educación no hay que dar por hecho que el niño/a “debería saberlo”, es un error y una limitación.

Virtudes
Definición
Ejemplos  hábitos  de perfeccionamiento
JUSTICIA
Capacidad para valorar y obrar según una ética de los intercambios: dar y recibir, derechos y deberes (conmutativa), ayudar más al que más lo necesita (social), saber repartir de forma justa (distributiva) y cuidar la Tierra (universal).
· Dar las gracias cuando le sirven, servir él también.
· Ayudar especialmente al más pequeño, sobrecargado/a, débil, enfermo/a, etc.
· Compartir cosas, espacios y tiempo con todos.
FORTALEZA
Capacidad de enfrentarse a la adversidad, a los problemas, a las situaciones difíciles, de ser resilientes, adaptativos y flexibles en lugar de inflexibles e intolerables con los cambios.
· Adaptarse a los cambios de organización, horarios, etc.
· Apoyarse en los demás ante situaciones difíciles, pedir ayuda.
· Cultivar el buen humor y la creatividad.
TEMPLANZA
Capacidad de autocontrol y autodominio emocional, sabiendo frenarse y pararse a tiempo, manejando el estrés y los conflictos con diálogo y paciencia, usando herramientas útiles para ello.
· Utilizar estrategias de control emocional: contar hasta diez, respirar, relajarse…
· Escuchar más antes de hablar cuando discutimos o tenemos un conflicto.
· Expresar la ira y el enfado con actividades artísticas: música, pintar, bailar…
PRUDENCIA
Capacidad de anticipar consecuencias, de pensar antes de actuar, de prevenir y no ser temerarios, de tomar decisiones valorando diversas opciones y consultando.
· Conocer y utilizar las normas de seguridad y prevención de riesgos y cuidar de la salud.
· Conocer y utilizar especialmente la conducta para evitar contagiarse y contagiar el COVID-19.
· Llevar una vida saludable: actividad física, comida saludable y variada, etc.
HUMILDAD
Capacidad de reconocer nuestras habilidades y dones, poniéndolos al servicio de otros sin soberbia ni superioridad, sin vanagloriarnos de ello, reconociendo y valorando también en los otros sus cualidades y logros, así como nuestras limitaciones y puntos de mejora.
· Aceptar las propias limitaciones con realismo y espíritu de mejora.
· Valorar las cualidades y logros de los demás, aunque sean mejores que las nuestras.
· Evitar jactarse y vanagloriarse con sentimiento de superioridad ante los demás aunque realmente se sea muy bueno en algo.
PERSEVERANCIA
Es la capacidad de permanecer fieles a nuestros compromisos, a nuestro papel o rol en la relación con los demás, así como el cultivo progresivo de nuestros dones y cualidades, sabiendo afrontar las invitaciones y tentaciones egoístas y cómodas que llevan al abandono de las tareas.
· Cumplir los horarios y tareas escolares en casa.
· Mantener las rutinas de actividades y tareas de desarrollo personal (artísticas, deportivas…).
· Identificar las tentaciones e invitaciones al abandono de nuestras tareas de desarrollo y crecimiento.
ESPERANZA
Capacidad de esperar el bien, el mejor resultado posible, de forma activa, trabajando y colaborando por que así suceda, confiando en que los demás harán todo lo que puedan por lograr el mayor bien para todos, y otorgándoles nuestra confianza.
· Confiar en los demás ante situaciones de incertidumbre: padres, médicos, profesores, compañeros/as.
· Depositar confianza y esperanza en otros, diciendo “confío en ti”.
· Apoyar y animar a las personas que trabajan por aquello que esperamos se resuelva (P.Ej. el aplauso a los sanitarios).
CARIDAD
Capacidad de amar a los demás, de ayudarles sin esperar nada a cambio, sin exigir ni pedir alguna contraprestación por ello, de perdonar a los demás sin llevar cuenta de ello y sin condenar.
· Llamar a los familiares o amigos que más lo necesiten.
· Ayudar en el hogar o colegio sin esperar premio o reconocimiento.
· Ayudar con iniciativa, antes de que nos lo pidan, estando pendientes de lo que se necesite.

César García-Rincón de Castro (2020) - Blog inscrito en CEDRO (www.cedro.org)

Vuelta al cole: ¡Aterriza como puedas!

Tengo la impresión (metafóricamente hablando) que el curso escolar 2020/2021 en España va a consistir, en un primer momento, en saber aterrizar con éxito en una realidad incierta y líquida, parafraseando a Zygmunt Bauman, más líquida de lo que ya estaba, y con la pista de aterrizaje con problemas de visibilidad y adjudicación: ¿pista 1, pista 2, pista 3...? No he podido evitar acordarme de esta comedia ochentera que hoy sería reprobable en muchos de sus gags, cargados de estereotipos, prejuicios y bromas de mal gusto. Pero lo que me interesa es reflexionar sobre la metáfora del "aterriza como puedas" y entresacar, al menos, tres claves, por si nos sirven de ayuda o reflexión:

Las capacidades / competencias transferidas a otros contextos. Yo creo que los educadores/as tienen suficientes herramientas pedagógicas a modo de capacidades y competencias, pero, al igual que el pasajero-piloto de la película, debemos pasar de "dejarnos llevar" a "coger los mandos" de nuestra aula-avión y decir aquello de "aterrizaré este avión", en lugar de decir "es que yo nunca he pilotado una clase virtual". Creo que necesitamos confiar en lo que somos y sabemos hacer, y más que nunca echar mano de eso que se llama "vocación docente", para salir de la zona del pasajero o del piloto automático y entrar en la zona del pilotaje con tiempo incierto y turbulencias. Algo de ex-piloto y de "batallitas docentes" tenemos todos y todas, pero no es momento de aburrir al personal con viejas reivindicaciones: es momento de tomar el mando de nuestra inteligencia ejecutiva y creativa, colectiva e individual. Y siempre vendrá bien alguien que te diga eso de "le deseo mucha suerte, confiamos en usted", ese voto de confianza de la dirección, los compañeros, padres de familia, la sociedad.

Elegí un mal día para dejar de... Es una de las frases míticas de la película, que muestra a un asesor / coach "on-line" (a través de un radio-transmisor) tratando de gestionar el aterrizaje. A mí me recuerda a algún líder de los que he visto en tiempos de pandemia, pero no lo voy a decir, que cada cual piense lo que quiera. De algún modo también nos podemos ver todos y todas reflejados en este coach que abandona sus propósitos y objetivos de mejora (que en la película están relacionados con las adicciones de todo tipo) ante la incertidumbre, el caos y lo que se le viene encima: estos guías-orientadores no los necesitamos, ni dentro ni fuera de nosotros. "Elegí un mal día para dejar de" me recuerda a las "actitudes" que tanto me gusta citar y trabajar, y la pregunta clave en las mismas: ¿Quién elige tu actitud? ¿De verdad que no podemos enfrentar esta situación con otra actitud? ¿Somos de los que vamos a sucumbir al caos y al "es lo que hay"? Y lo que me parece más preocupante: ¿Es ético aprovechar esta situación para buscar la propia ventaja o sacar réditos personales / colectivos?

Gestión de conflictos a bordo. En la película "Aterriza como puedas" aparecen, lógicamente porque dan mucho juego cómico, una buena variedad de situaciones de conflicto con los pasajeros / clientes (alumnado, padres). La que todos recordamos más es la pasajera nerviosa / histérica, en la que se ve perfectamente como el conflicto va escalando desde el zarandeo hasta el bate de béisbol o la llave inglesa, pasando por la bofetada, en una larga cola de gente que "prueba su solución" pero no se ponen de acuerdo en una solución dialogada y compartida: ¿trabajamos en equipo, es relevante ahora la cooperación? Evidentemente todo reprochable y exagerado para acentuar la comedia, pero la reflexión es cómo vamos a gestionar los conflictos, si escalando los procedimientos, lenguajes y emociones tensionando hacia arriba o, de lo contrario, tenemos que aprender a manejar con inteligencia emocional las situaciones y evitar que escalen más de la cuenta. Pero aparecen dos ideas más que me parecen claves para gestionar mejor los conflictos o prevenirlos: 1) Decir la verdad en todo momento a los pasajeros (recordemos la escena en la que por la megafonía del avión dicen que todo está bajo control, mientras van arrastrando al piloto desmayado por el pasillo a causa de una gastroenteritis), pero sabiendo decirla y comunicarla, con buenos canales de comunicación. 2) Transmitir confianza y pedir la colaboración de los pasajeros / clientes para el buen aterrizaje del avión, si bien, pedir la colaboración no se debe confundir con pedir imposibles (ni que sustituyan al profesor/a en casa): siempre debemos hacerlo dentro del rol complementario que tiene cada cual en este viaje del aprendizaje.

En todo caso, no viene mal tampoco estar "abiertos/as a la aventura" y descubrir nuevos territorios educativos y pedagógicos, nuevas experiencias y oportunidades que nacen de aterrizajes de emergencia en lugares y situaciones no esperadas, y aquí nos puede servir de referencia la película más actual de "Seis días y siete noches" (1998), una comedia romántica en la que las dificultades e imprevistos ofrecen nuevos caminos existenciales y profesionales.

César García-Rincón de Castro (2020)

Cooperación y conducta prosocial durante el confinamiento social por COVID-19

El ser humano ha evolucionado gracias a la cooperación, no a la competición. Del mismo modo, los mayores logros de la humanidad, siempre han sido gracias a esfuerzos cooperativos, a las inteligencias compartidas, o la diversidad cognitiva como se le llama ahora al nuevo paradigma del trabajo en equipo. En estos días de confinamiento y estados de alarma, catástrofe, etc., según las denominaciones de cada país, es frecuente escuchar mensajes y eslóganes (hastag también) que ponen el acento en la unidad, la cooperación y la solidaridad. Desde luego que no falta razón en ello, ya que esa es una parte muy importante y clave de la solución, porque es algo que depende de mi y depende de ti, de todos, de nuestra interdependencia positiva.

Pero el riesgo de hablar de cooperación y solidaridad, bellas palabras sin duda, es que el discurso no aterrice en la realidad, es decir, que no dispongamos de un mínimo marco conceptual para saber interpretarlas bien y, sobre todo, saber realizarlas en hechos y comportamientos virtuosos alineados con estos grandes valores y principios. Este es el objetivo de mi post: ofrecer un marco desde la Conducta Prosocial que nos ayude a acrecentar la calidad y cantidad de nuestra necesaria solidaridad y cooperación, sobre todo en estos tiempos.

La conducta prosocial se define como todo comportamiento positivo con el objetivo de beneficiar a otros por encima del beneficio personal (González Portal, 1995). El constructo prosocial, se construye así sobre una dimensión positiva de orientación interpersonal y opuesta, por tanto, a aquellas dimensiones de orientación interpersonal de signo negativo, de tal modo que como ha demostrado la investigación de González Portal (1995) podemos hablar de conducta prosocial como contraposición a la conducta antisocial: cuando más crece una más decrece la otra.

Personalmente, llevo más de 25 años investigando y proponiendo la educación de la prosocialidad desde diferentes marcos y programas pedagógicos, en 2001 realicé una Tesis Doctoral sobre este constructo desde una propuesta pedagógica de la solidaridad y la cooperación social. Una de las formas de aumentar la cantidad y calidad de los comportamientos prosociales, que es lo que quiero compartir aquí, es algo tan sencillo como aumentar los repertorios conductuales: saber más, nos lleva a saber hacer más y mejor. Cuantas más posibilidades tengamos de aumentar nuestra prosocialidad compartida en estos tiempos de confinamiento por COVID-19, más aumentará la solidaridad colectiva, y por tanto más probabilidades tendremos de controlar y solucionar este problema antes.

Para este objetivo nos ayudará un sencillo marco que intuí ya hace bastantes años y he vuelto a publicar recientemente (GARCÍA-RINCÓN, 2019), acerca de tres tipos de comportamientos prosociales o de ayuda: física, psíquica y social. Además, cada uno de estos tres tipos de ayuda, se puede subdividir en dos tipos de solidaridad que es necesario tener en cuenta, y que en esta coyuntura cobran mucha importancia:

  1. Solidaridad INTRAGRUPAL: es decir, la que se expresa y realiza dentro del propio grupo, familia, clase, etnia o comunidad.
  2. Solidaridad INTERGRUPAL: la que se expresa y realiza con los diferentes a mí, con los qeu están más allá de los cercanos y próximos tanto física como cultural, religiosa o ideológicamente.
Siempre he defendido que la solidaridad más necesaria de las dos, la que tiene más valor, es la intergrupal, dado que implica ser empáticos con los diferentes (la empatía es el principal determinante de la prosocialidad, sin empatía no hay ayuda realmente estable y de calidad). Suelo citar al Buen Samaritano como ejemplo: en realidad ayudó a un judío, y en aquella época no se hablaban samaritanos y judíos, lo recuerda también el pasaje evangélico de la mujer samaritana en el pozo de Jesed, cuando se sorprende de que Jesucristo (judío y además hombre) se acercara a hablar con ella.

La solidaridad con los del propio grupo, clase, etnia o comunidad autónoma, es buena y necesaria, pero insuficiente en un mundo global, interdependiente y herido como el que habitamos, y en estos tiempos cobra un mayor protagonismo y significado aún la solidaridad intergrupal. Bien, pues veamos este cuadro explicativo de los tres tipos de solidaridad, desde la óptica INTRA e INTER, y con algunos ejemplos que he puesto de cosas que podemos hacer por aumentar esa cantidad y calidad de solidaridad y cooperación. Evidentemente, la lista no está acabada, dejo a criterio de cada cual, aumentarla, pero en todo caso, el propio marco nos hará caer en la cuenta de más cosas que podemos hacer, por un lado, y por otro lado nos inspirará sugerencias y posibilidades en nuestros entornos familiares, sociales y profesionales de influencia.


Tipo de conducta
Descripción
Ejemplos
INTRAgrupales
Ejemplos
INTERgrupales
Ayuda física
Sostenimiento físico, de bienestar y salud, y aportación constructiva a necesidades materiales o básicas de los otros.
-Prestar-compartir cosas y espacios.
-Colaborar en las tareas domésticas.
-Cuidarnos, evitar riesgos y accidentes domésticos.
-Extremar las medidas y comportamientos de contagio dentro del hogar o comunidad.
-Ayudar a vecindario en sus necesidades básicas.
-Compartir diversos materiales y cosas, de forma segura.
-Dar información y soporte útil y práctico a otros.
-Extremar las medidas y comportamientos de contagio fuera del hogar.
Ayuda psíquica
Apoyo psicológico de cara a motivar, consolar, animar o restablecer el equilibrio, así como ayudar a crecer.
-Apoyar y animar a quien más lo necesite.
-Escuchar y acompañar a nuestros familiares y amigos.
-Mostrar empatía y comprensión más a menudo.
-Valorar al otro, su esfuerzo de adaptación y superación.
-Ayudar a los hijos en sus competencias educativas digitales.
-Proponer y motivar hábitos saludables.
-Llamadas y mensajes de apoyo a personas que están en primera línea.
-Bloquear cadenas de mensajes ofensivos, negativos o desmoralizantes.
-Participar en gestos de apoyo y reconocimiento.
-Evitar la saturación informativa.


Ayuda social
Construcción ético-social de un entorno de convivencia, de justicia y de paz, para el cumplimiento de sus objetivos y el bien común.
-Cumplir normas familiares básicas.
-Mantener un ritmo y una dinámica comunitaria compartida.
-Dotarnos de unas normas especiales o provisionales que nos ayuden como equipo.
-Promover encuentros virtuales de familiares y amigos.
-Consumo sostenible y medio ambiente.
-Cumplir el contrato social habitual (deberes ciudadanos).
-Cumplir el contrato social excepcional (Estado de Alarma).
-No acaparar productos y alimentos de forma injustificada.
-Voluntariado social: presencial y/o virtual.
-No difundir bulos y fake-news.
-Apoyar a colectivos vulnerables.
-No tomarnos la justicia por nuestra mano: hacer saber los incumplimientos que veamos por canales y recursos oficiales.

César García-Rincón de Castro (2020)

Bibliografía citada.

GARCÍA-RINCÓN, C. (2019). Cómo educar las competencias y actitudes prosociales. Marcos teóricos, indicadores y actividades. Madrid, Prosocialia - Amazon Independently Published.

GONZÁLEZ PORTAL, M.D. (1995). Conducta prosocial: evaluación e intervención. Madrid, Morata.