Cómo finalizar una conferencia muy arriba: física y psicológicamente.

Mi metáfora de "La escalera humanista" se me ocurrió preparando esta serie de conferencias para grupos grandes de voluntarios vinculados a un programa de Fundación La Caixa. Además necesitaba una escalera de 5 peldaños, como la pirámide de Maslow, y la encontré. El evento era muy importante para un conferenciante, en auditorios grandes como Caixa Forum Barcelona y Caixa Forum Madrid. La conferencia que me pidieron "Las Herramientas del Voluntariado", un clásico mío que he impartido durante los últimos 20 años en muchas ciudades y eventos, es de esas con las que se disfruta mucho, uno mismo y el público. Pero en esta ocasión, quise revisarla y darle una vuelta de tuerca. Además de terminar "muy arriba" (ley de lo último), tenía que empezar con buen pie (ley de primicia), y para ello, nada mejor y más alineado que la famosa "Asamblea en la Carpintería" a la que le di un toque especial de diálogo entre las herramientas con cierto buen humor:



Por supuesto, todo lo que venía en el medio también tenía que ser interesante, y lo fue. Que utilicemos estas famosas leyes psicológicas de la percepción en todo mensaje o comunicación (con lo que más se queda la audiencia es con lo del principio y lo del final), tampoco quiere decir que en el medio no digamos nada interesante, o no le demos importancia. Pero creo que fue muy acertado empezar con un mensaje clave: "Somos un equipo diverso de herramientas que cuando se enfocan en sus fortalezas y trabajan juntas, hacen cosas grandes". Y terminar con otro: "Los voluntarios y voluntarias atendemos a las necesidades superiores del ser humano: sube la escalera humanista sin miedo".

La Escalera Humanista hace referencia a la Pirámide de Maslow, y el voluntariado garantiza, sobre todo, la parte alta de la pirámide: afecto, estima y realización-sentido. Para las necesidades básicas de salud y seguridad, al menos en el ámbito sanitario y de las enfermedades avanzadas, que era el de la conferencia, ya están los profesionales y técnicos. Tampoco esto quiere decir que los profesionales no trabajen las necesidades superiores, porque los hay muy implicados y cada vez se le da más importancia a la humanización en la asistencia. Pero no es menos cierto, que muchas veces la falta de tiempo y la distancia del rol, dificultan que se pueda subir mucho por la escalera. En este sentido, el voluntariado es un excelente aporte y complemento de la labor sanitaria. Terminar hablando de "humanización" fue clave también en este contexto.

Por si el "efecto escalera" fuera poco, además saqué a dos voluntarios del público a sujetarme la escalera, aproveché para volver a utilizar varios de los símbolos clave que utilicé durante la ponencia, lo cual sirvió de resumen-recordatorio, y todo se fusionó perfectamente, de ahí el largo aplauso que me regaló este maravilloso público.

Mi buena experiencia de venta on-line personalizada y directa de Dinámicas de Grupo en PDF

La modernidad líquida en la que vivimos, como diría Zygmunt Bauman, me ha empujado a emprender mi propio modelo de negocio on-line (e-commerce) de venta de dinámicas de grupo. Se trata de una parte de mis ingresos cada vez más importante y creciente, y las claves de este éxito y crecimiento para mí son dos:

1. Tener una buena idea, una SOLUCIÓN que satisfaga una necesidad: en este caso ayudo a los formadores/as y coach con buenos recursos y herramientas ya diseñados, para imprimir y aplicar. Buenos conocimientos + buen diseño + experiencia probada de los materiales.

2. Crear un sistema de venta que aporte VALOR al cliente, rápido, eficaz, económico (sin costes de intermediario) y personalizado. Además que incorpore un servicio de asesoramiento PRE y POST venta (Servicio de Asistencia Pedagógica).

La primera clave la tenía ya hace tiempo (la idea-solución), y son los propios clientes los que día a día han valorado muy positivamente mis recursos didácticos y formativos. La segunda la he ido encontrando poco a poco, como respuesta creativa y hábil para evitar estos problemas que me daban las plataformas "líquidas" de venta on-line:

  1. Sobrecoste para el cliente de entre un 20% y 30% en el precio marcado por tasas de transacción on-line e impuestos. En mi caso, asumo yo el coste de transacción bancaria (PayPal) e impuestos.
  2. Cierre de plataforma por inviabilidad del modelo de negocio (en dos ocasiones con  Digitalsellz y Vendearchivoz) de la noche a la mañana y sin avisar.
  3. Abonos de mis propias ventas no disponibles hasta dos meses o más, mediante factura al intermediario (plataforma). Retrasos en los pagos progresivos por ¿falta de liquidez? Esto ha ocurrido reiteradamente durante más de un año (todas las liquidaciones) en una plataforma en concreto. Intuyo que esperaba a mis propias ventas del mes en curso para abonarme su deuda de dos meses atrás.
  4. El cliente no interactúa conmigo, sino con la plataforma, y ante los fallos de entrega de la misma (no recibía enlace de descarga) acababa recurriendo a mí por desesperación: generalmente yo le resolvía los problemas.
  5. Utilización de "mis clientes" por parte de la plataforma para venderles otros productos y servicios, así como productos de otros autores, mediante publicidad en momento de compra, y en mail-recibo de post-compra.
  6. Aporte de tráfico de clientes a la tienda-plataforma (muchos, desde mis vídeos de YouTube) sin ninguna contraprestación ni ventaja por ello. Según tengo entendido, Zara cuando entra en un Centro Comercial, pide no pagar alquiler de local porque "trae muchos clientes". Yo no soy Zara, pero sé el tráfico de buenos clientes que genero.
  7. Catálogo de productos (más de 70 en mi caso) difícil de ver de forma rápida e intuitiva, al tener que abrir y cerrar cada ficha de producto. En mi caso, ahora es un catálogo PDF descargable y/o visible en pantalla, rápido de visualizar y con descripción de producto y enlace a vídeo de vista previa de todas las páginas del mismo.
  8. Imposibilidad de ofrecer precios especiales (descuentos) por packs o lotes de productos. Sólo pueden aplicarse descuentos producto a producto, pero no progresivos por packs de 3, 5 o 10. Yo ahora sí lo aplico, es muy ventajoso para el cliente, y vendo más packs que dinámicas sueltas: todos ganamos.
  9. Valoración pública de mis productos sin posibilidad de contrastar (opiniones), sin filtros de credibilidad y relevancia, ni posibilidad de réplica del autor: si alguien quiere hacerte daño (competencia, etc.) tiene aquí una buena herramienta en plena era de las fakenews.
Todo ello me ha llevado a crear un modelo sencillo, "sólido", sin distracciones de otros productos, directo y eficaz que yo llamo "el mostrador on-line" o "el tendero on-line" especializado. Es decir, quien está al otro lado del mail de contacto-pedido o del whatsapp de contacto-pedido soy yo, el autor y creador de las dinámicas, como un artesano (pedagógico en este caso) está en su puesto y vende directamente sus productos.

Mis clientes, cada vez más, se sorprenden de que sea yo directamente quien les responde, de escuchar mi voz por el whatsapp, les encanta, y a mí también ayudarles. Algunos tienen muy claro lo que quieren, y según me piden, les envío el recibo PayPal (desde el PC o desde la aplicación PayPal del Smartphone) a su mail, pagan con tarjeta de forma segura, o con PayPal o transferencia bancaria, y automáticamente recibo la notificación del pago. Acto seguido les envío sus dinámicas por la aplicación WeTransfer, enlazándolas desde un drive en la nube. Todo esto lo puedo hacer con mi Smartphone desde cualquier lugar.

Otros clientes me piden consejo sobre qué dinámicas pueden ser más útiles para sus objetivos, el tipo de personas con las que van a trabajar, etc. Y aquí viene la asesoría pedagógica: ¿quién mejor que el creador de dichas dinámicas, que las conoce a la perfección, puede ayudarles? Además, es un proceso de ayuda que me encanta hacer, y es muy gratificante porque realmente ayudas y porque notas a los clientes muy satisfechos. Y por supuesto, sus sugerencias y sus necesidades especiales son la mejor consultoría gratuita para crear nuevos productos o mejorar los actuales. Esto no ocurre con la venta on-line anónima e intermediada.

Lógicamente, el proceso de pago y obtención del artículo no es tan inmediato como en la tienda on-line que automáticamente te genera el enlace de descarga. Pero, al cliente le compensa el trato directo conmigo y le genera más seguridad y confianza, además de vínculo emocional. En horario laboral de España, me tomo muy en serio estar atento a los pedidos, tanto en horas de despacho como ratos que no estoy trabajando en formación y coaching presencial. Generalmente, desde que llega el pedido, si estoy en el PC o smartphone, tardo 1 minuto en generar el recibo de pago o otro más en enviar por WeTrasnfer cuando me llega la confirmación de pago del cliente.

Cuando pensamos en montar un negocio on-line, muchas veces estamos tentados de montar algo que "funcione solo" y que nos de dinero sin hacer casi nada. Yo también tuve esta tentación, pero tiene tres inconvenientes desde mi experiencia:
  1. Vendes menos, porque no interactúas con los clientes, no les das ese valor añadido emocional de tu asesoría, tu voz, tu mensaje, ni tu ayuda post-venta. Por eso, los clientes repiten menos, y además, al no estar asesorados, se pueden equivocar en elegir el producto más adecuado.
  2. Al no hablar con los clientes en el día a día, pierdes la oportunidad de "escuchar a tu mercado" y saber sus tendencias, preocupaciones, nuevas necesidades, etc. Todo ello hace, que te quedes obsoleto enseguida y no innoves.
  3. Acabas perdiendo motivación por el cliente y el negocio, y como en realidad no quieres que haya fallos para que funcione sólo, cualquier inconveniente, queja o duda, la tomas como un fastidio, y evidentemente no la atiendes igual.
Bien, como resumen de mi experiencia de venta online, como para casi todos los trabajos, en este aspecto también es necesario tener orientación a las personas + vocación de ayudarlas.

César García-Rincón de Castro (2019)

Cómo aprender a trabajar en equipo creando un programa de radio

Uno de los cursos que más he impartido consiste en hacer  un "Programa de Radio" con los participantes distribuidos en equipos. Y es precisamente un curso donde aprendemos a trabajar en equipo. La temática del programa de radio es sobre algún aspecto de la actividad profesional o habitual de los participantes, lo que aporta un valor añadido y personalizado a la actividad formativa, ya que el programa de radio puede versar sobre los valores corporativos, los productos concretos, los clientes, etc. Varias promociones de alumnos/as de la Escuela Europea de Negocios, en mi asignatura de Habilidades Sociales y Directivas, han realizado excelentes programas de radios. También varios equipos de profesores de centros educativos.

Un programa de radio tiene todos los ingredientes necesarios para un buen entrenamiento del trabajo en equipo. He aquí el reto que planteo a los participantes:
  • Cada equipo debe diseñar y construir su propio programa de radio sobre una temática relacionada con su actividad profesional y bajo la inspiración metodológica de las teorías de trabajo en equipo de un documento que se entrega a todos.
  • El programa final debe tener una duración de unos 15 minutos.
  • Deben elaborar la idea inicial del programa con un mapa mental.
  • Harán una distribución de roles en base a las competencias de cada cual: guionistas y periodistas, locutores/as, invitados/as del programa, control de audio-efectos-cuñas (cabina), entrevistas, etc.
  • Cada equipo necesita tener como mínimo un ordenador portátil o tableta con conexión a Internet y unos altavoces de ordenador.
  • El programa debe tener al menos: noticias de actualidad, música, dos cuñas de anuncios, entrevista con invitados/as, el consejo de la semana, tres secciones diferentes con su correspondiente cortinilla, tres golpes (efectos musicales para subrayar acentos) y sintonía propia (jingle) realizada por el equipo, que debe sonar al comienzo y al final del programa.
  • Deben elaborar una escaleta (secuenciación) y un reloj de contenidos (gestión de tiempos).
  • El programa se grabará en directo y estará disponible como podcast en MP3. Se evaluará la interpretación del programa de radio en base a criterios de trabajo en equipo (coordinación, roles, ejecución, gestión del tiempo, impacto comunicativo, etc).
  • El formador/facilitador hará la grabación de cada programa en directo, con mesa de mezclas y micrófonos (material facilitado por formador) y facilitará los pod-cast de audio a los participantes y a la organización.
  • Criterios de evaluación del programa. El resto de equipos tendrán una plantilla con rúbricas en la que evaluarán a sus compañeros en base a 5 criterios: calidad del tema elegido, sincronía en la ejecución de roles y tareas, adecuación de roles a las capacidades y competencias de cada cual, gestión equilibrada del tiempo, capacidad de comunicación. El formador/facilitador también hará su propia valoración en base a estos criterios.


Un dossier de trabajo en equipo, con los conocimientos teóricos más actuales del mismo, pero en clave metafórica de radio, es el compañero de viaje de cada participante por esta aventura formativa: 
  • Del locutor solitario a la tertulia radiofónica: trabajo en equipo.
  • Sintonías e interferencias del trabajo en equipo: descubriendo debilidades y fortalezas.
  • Micrófono cerrado y micrófono abierto, guión cerrado y guión abierto: lo formal-efectivo y lo no formal-afectivo.
  • Locución, cabina, invitados, conductor/a, público, anunciantes, periodistas, director/a: roles y competencias de un programa de radio que sintonice con toda la organización.
  • Creación de un buen equipo radiofónico: conmutador social, ajuste roles-competencias y conexión con los valores.
  • La radio de la sabiduría colectiva: fonoteca de buenas prácticas y presintonías que han funcionado.
  • Programas mentales para pensar y escribir los mejores guiones radiofónicos.
  • Periodistas, guionistas y locutores del conocimiento consultados (bibliografía).
Lo importante no es el resultado final (que es impresionante) sino el proceso que hemos vivido y las competencias que hemos entrenado creando, produciendo y ejecutando el programa. Y después, a transferir todos esos aprendizajes a su actividad habitual.

César García-Rincón de Castro (2019)

¿Enseñamos a poner piedras o a levantar catedrales?

La leyenda-narración de la catedral de Chartres es conocida y tiene varias versiones. La que yo suelo contar, con un poco de adaptación personal y una piedra que procuro buscar por la zona cercana al curso o la conferencia (ya que no es rentable llevarla en la maleta, y en los controles de seguridad de los medios de transporte siempre puede ser considerada como "objeto contundente"), es la del consultor/arquitecto que va a ver la obra porque le comunican que está avanzada por delante de lo proyectado en unas partes, en el tiempo proyectado en otras, y muy por debajo de lo proyectado en otras.

De tal forma que el arquitecto se dirige en primer lugar a la zona poco avanzada y pregunta a los obreros ¿qué estáis haciendo? A lo que estos contestan, visiblemente molestos por la pregunta, que están poniendo piedras, es decir, la tarea pura y dura.

En segundo lugar se dirige a la zona que va en tiempo programado, y aquí ante la misma pregunta, recibe respuestas como "levanto una pared, hago el ábside, construyo una capilla...", referidas a su parte concreta del proyecto.

En tercer lugar, se dirige a la zona que está más avanzada de lo previsto, y las respuestas que haya son del tipo "estamos levantando una catedral", es decir, se sienten parte de algo más grande, de un proyecto global.

Concluye en su informe, que hay tres tipos de trabajadores que coinciden con tres tipos de liderazgo en las zonas de la obra:

1. El liderazgo centrado en la tarea/rol ha generado personas capaces de hacer siempre lo mismo, pero sin motivación por ello, dependientes del control externo.
2. El liderazgo centrado en las competencias y actitudes, ha generado personas capaces de desarrollar procesos de trabajo más amplios (pequeños proyectos) y más motivadas.
3. El liderazgo de sentido y trascendente, ha desarrollado personas motivadas, que se sienten identificadas con la empresa, que son capaces de ver lo que hacen en un proyecto más ambicioso, y en las que se puede confiar y delegar, además de que obtendrán resultados por encima de lo esperado.

Justo los tres estratos generales de la Pirámide de Niveles Neurológicos de Dilts y Bateson:

1. Nivel del contexto y los comportamientos (cambios correctivos).
2. Nivel de las competencias y actitudes (cambios generativos).
3. Nivel de la identidad y del sentido (cambios evolutivos).

Para quien desee saber más de esta pirámide, yo la suelo utilizar con frecuencia en Coaching Pedagógico, aquí la explico en este vídeo de mi modelo "La Claqueta Competencial".



Hasta aquí todo muy bien, y la conclusión mayoritaria de esta narración suele ir en la dirección de evolucionar hacia un liderazgo de sentido y trascendente, también llamado un liderazgo espiritual por otros autores/as, incluso en el ámbito de la empresa, y en algunos casos forzando una peligrosa alianza entre los dos amos (Dios y el dinero). Pero hay dos errores muy comunes que no debemos pasar por alto en esta reflexión:

1. Que la responsabilidad de la falta de visión, implicación y motivación de los obreros de la zona poco avanzada no es tanto de ellos, sino del estilo de liderazgo bajo el que trabajan.

2. Que un liderazgo inspirador y de sentido, sin un liderazgo centrado en el detalle, tarea y rol es como construir "catedrales en el aire". Es decir, que tan inútil es enfocarse sólo en la parte como enfocarse sólo en el todo: lo realmente eficaz y productivo es aprender a poner bien la piedra y al tiempo ver en esa piedra la catedral que será un día.

César García-Rincón de Castro (2019)

Taller de trabajo en equipo, creatividad y buen humor con la compañía de teatro Amor-Discos - Alcoy

Este es uno de los talleres en los que más me he divertido y en los que más a gusto he trabajado con personas. ¿Por qué? Pensándolo hoy, casi un año y medio después, revisando materiales y haciendo una retrospectiva del taller, creo que son estas las 5 claves que confluyen para que el taller fuera un éxito:

1. Se trataba de un grupo de unas 30 personas, todos actores y actrices amateur, a los que une la pasión por el teatro, y su deseo de aprender algunas técnicas y herramientas que les ayuden a trabajar mejor en equipo, generar buen humor (hacer reír a la gente) y poder elaborar ellos sus propios guiones y obras de teatro. Además era un grupo diverso, donde había gente joven y gente de 60 y más, con diferentes actividades y profesiones. Esto da mucha riqueza y posibilidades al trabajo, muchas más que cuando trabajas con gente que se dedica más o menos al mismo rol. Cada vez más organizaciones optan por jornadas y talleres formativos transversales, en los que se unen diferentes tipos de personas y puestos. ¿Alguna empresa ha incluido a los clientes externos-finales o usuarios en un curso de atención al cliente? ¿No creen que sería muy interesante tenerles allí en vivo para refutar o no nuestras técnicas, dar su opinión, enseñarnos, etc.?

2. Ellos mismos se costearon el taller, es decir, cada cual pagó su parte de mis honorarios de su bolsillo, lo cual me produce un inmenso respeto y me hace dar lo mejor de mi para gente que me está pagando de lo suyo. No era pues un curso o taller financiado donde la gente viene, unas veces porque es gratis, y otras veces porque no le queda más remedio (porque entra dentro de sus obligaciones asistir a un curso, otra cosa es aprovecharlo...). Bueno, pues gente muy motivada, con ganas de aprender y de rentabilizar su inversión de tiempo y dinero.

3. Un taller experiencial y dinámico, de entrenamiento competencial. No fue la habitual demanda formal de curso de empresa, en el que tienes que enviar, además de los objetivos y los contenidos, un cronograma de lo que vas a hacer cada 5 minutos (para tranquilidad de la parte contratante, yo no lo necesito). Sí, la excesiva burocracia de la enseñanza & aprendizaje es agotadora para todos, y a veces desmotivante para el formador, y de hecho, confieso que debido a la misma, me ha bajado de más de un proyecto. El cronograma puede ser eficaz para la gestión del tiempo, pero no tanto para la gestión del aprendizaje: el tiempo no debe marcar el ritmo de la acción formativa, debe hacerlo la comprensión profunda de las cosas y el aprendizaje, aunque ello suponga algunas veces renunciar a parte del cronograma. Ahora bien, el problema del tiempo es mayor cuando basamos la formación solo en conocimientos (¡y hay que darlos todos!) y no tanto en competencias. Este era un curso especial y muy apetecible, de los que me gustan: un objetivo claro, muy dinámico y plena confianza en el ritmo que marca el coach-formador.

4. Creo que acerté en las dinámicas de grupo que les propuse, así como en el reto o producto final del taller, siendo fiel a mi teoría de "La Claqueta Competencial": si no hay aplicación directa de lo aprendido al final, entrenamiento en la práctica, todo se queda en poco. Y les propuse elaborar entre todos un sketch que englobara los 3 objetivos del taller: creatividad, trabajo en equipo y buen humor. Hice tantos equipos como personajes salían en el sketch: yo les di la idea, y ellos tuvieron que pensar el diálogo por teléfono de cada "amigo/a" de Carmela, una chica a la que había dejado su novio. Durante el taller trabajé con ellos 3 de mis dinámicas más versátiles y conocidas:

-Las cartas cómicas: son cartas que mezclan por azar determinadas situaciones en diferentes contextos. Por ejemplo: "cómo ir a reclamar algo a una tienda siendo azafata de vuelo" (y tienes que hacerlo como si fueras una azafata dando las típicas explicaciones de las salidas del avión, el salvavidas, etc.). Con estas cartas cómicas se trabaja creatividad, improvisación y se descubren algunas claves del buen humor. Y aquí es donde me lo pasé en grande, ya que al ser actores acostumbrados a la escena, y no tener ni pizca de vergüenza (en el buen sentido) se lograron interpretaciones que si las hubiera visto José Mota, seguro que "las habría comprado". Por cierto, estas cartas cómicas las elaboré después de haber hecho un taller de Guión de Sketches para Televisión en la SGAE, impartido por varios actores y director de la película "Pagafantas". Y es que, los formadores, también tenemos que formarnos en herramientas, metodologías, etc., que luego podemos aplicar a nuestro trabajo. Con las herramientas de este taller también compuse canciones cómicas, como "El niño gurú". Aprendí que la comedia y el buen humor / humor bueno, tienen sus reglas.

-Diálogos con instrumentos musicales. Un sencilla y divertida dinámica en la que debemos inventar un pequeño guión-diálogo utilizando sonidos de varios instrumentos de percusión escolar para sustituirlos por palabras tabú, o bien por una palabra normal que el público crea que es una palabra tabú (jugar con el doble sentido), y que luego el resto de los equipos han de adivinar.

-Turista, vigía y marinero: les gustó mucho, y tras explicársela, les planteé el reto de tener que interpretar, en equipos de trabajo (volvemos a trabajar en equipo, y a crear) una situación cotidiana en la que apareciesen claramente las tres actitudes / personajes. Y aquí, como se dice popularmente "se volvieron a salir", hicieron cosas realmente fantásticas, máxime en una sala con su pequeño escenario y con un montón de atrezzo para disfrazarse.
5. Lo he comentado al final, los recursos. El local de la compañía era el adecuado, tenía los medios suficientes, y además, en la entrada del mismo, enseguida vi el plano ideal para el rodaje del sketche final. Una sala con escenario, suficiente atrezzo, varias zonas o salas para trabajar en equipo, todo esto es importante. Los formadores sabemos mucho de locales y salas de formación en los que, nada más entrar, se te cae el alma a los pies, y dices: ¿Y ahora cómo hago yo aquí para la dinámica de...? ¿Y ahora cómo divido a la gente en grupos en esta sala estrecha que parece un vagón de metro...? Bien, yo suelo pedir antes de un taller, que me envíen fotos de la sala (si no puedo verla antes), incluso dimensiones. De todos modos, siempre conviene, en la propuesta, indicar al cliente el tipo de sala que necesitas, materiales, etc.

Y por supuesto, el producto final del taller, el que pone de relieve todo lo que he dicho, habla por sí mismo de que cumplimos con creces el objetivo. ¿Puede este taller adecuarse a cualquier empresa-organización? Sin duda, un taller de 4 horas de duración que complementa el trabajo en equipo + creatividad + buen humor + habilidades comunicativas. Le podemos añadir más ingredientes personalizando la temática del sketch final con algún valor o producto clave de la empresa u organización. El "Novio que dejó a Carmela" es un esquema de guión creado por mí, que luego los actores concretan y dan vida, pero hay muchas más posibilidades.

Itinerario de Coaching en Valores Corporativos

La mayoría de mis propuestas formativas se diseñan sobre el terreno, no tanto sobre la mesa del despacho. El despacho está para sistematizar lo aprendido en un curso o taller formativo, para mejorarlo. También surgen ideas, pero necesitan ser refutadas en la realidad, con las personas a las que entreno, y de las que también aprendo mucho.

Una de estas sistematizaciones es mi Itinerario de Coaching en Valores Corporativos. Pero, de ¿dónde surge esta idea? Pues surge trabajando con un excelente equipo de personas en una PYME en Madrid: Gestoría Lirola. Hice con ellos un taller de trabajo en equipo, y de ahí surgió la idea de hacer un vídeo de Navidad con todos/as para felicitar a los clientes. Como su principal actividad es la matriculación de vehículos (flotas de empresa, particulares, históricos), se me ocurrió hacer un ejercicio previo de qué palabras definían mejor para todos ellos la "atención al cliente". Y les propuse que las imprimiéramos en placas de matrícula para hacer con ello el vídeo felicitación de Navidad, que fue este, y que yo produje y grabé incluso el audio de fondo, porque además de formador y consultor, también me dedico a la música y me apasiona hacer vídeos.



El vídeo tuvo mucho éxito entre los clientes de Gestoría Lirola. Y tras el mismo, se me ocurrió diseñar esta propuesta de Itinerario de Coaching en Valores Corporativos, con sesiones de trabajo mensuales de 1,5h, así de fácil para el cliente, y en el horario que mejor le venga, para no interrumpir mucho la jornada de trabajo. En las PYMES de atención al público y dependientes de varios servicios públicos (tráfico, empresas) no es sencillo ni rentable parar la actividad una jornada o incluso media.

¿En qué consiste? Es muy sencillo, todo comienza con una actividad lúdica de la que deben salir los 5, 6, 7, 8 o 9 valores clave. En este caso fue el vídeo de Navidad. En otros casos hemos compuesto y grabado una canción (llevando yo la base musical previa y haciendo los empleados la letra que contenga todos los valores). Lo importante es que sea una actividad emocional, y que deje una huella lo suficientemente profunda (un ancla como diríamos en PNL) como para que marque un camino a seguir. Una vez que tenemos esos valores asociados a ese producto creativo, entonces proponemos las sesiones de coaching de valores una vez al mes.

Estos valores, como listado esencial que resume el valor que aporta una empresa, su modo de ser como organización orientada a la satisfacción de sus clientes, son MUY IMPORTANTES, porque de la concreción y observancia de los mismos en el día a día, depende el éxito en el trabajo, tanto individual de cada persona, como el logro y resultado compartido.

Por ello, parece lógico y oportuno aprovechar este trabajo previo compartido y aceptado por todos, para plantear un Plan de Formación y Coaching a partir de los mismos, valor por valor, para alcanzar los tres objetivos siguientes:

1. Profundizar y afianzar la cultura corporativa mediante espacios breves de reflexión y dinámica experiencial conjunta sobre los valores que nos definen y significan.

2. Mejorar los comportamientos y competencias profesionales relacionados con dichos valores, mediante la identificación de los mismos en el puesto de trabajo, y su posterior seguimiento y entrenamiento.

3. Crear, al final de todo el proceso de trabajo de los valores, un sencillo documento-guía de cultura corporativa, que oriente y facilite los procesos de selección, formación, evaluación y mejora del desempeño profesional. Este documento luego se puede concretar en un tríptico o cartel.

La metodología a seguir en las sesiones de formación, de una hora y media de duración aproximada, sería la siguiente:

1. Definimos el valor del día. El formador hará una definición del mismo según del diccionario de la RAE o algún manual técnico, y comentará algún caso / persona / empresa de éxito en ese valor, que se haya significado, entre otras cosas, por ello. Tiempo aproximado: 10-15 minutos.

2. Experimentamos el valor con un juego-dinámica. El formador facilitará un juego o dinámica de grupo para experimentar este valor, y sacar algunas conclusiones. Tiempo aproximado: 20 minutos.

3. Identificamos el valor en comportamientos concretos del día a día. El formador formulará una pregunta, a la que todos deberán responder escribiendo ideas en pos-it, que iremos pegando alrededor del valor. La pregunta o frase incompleta será de este tipo: ¿En qué notamos que somos VALOR 1 en nuestro día a día? O bien, ¿Cuándo podemos decir o afirmar que somos VALOR 2 en nuestro trabajo? Al final, si no somos capaces de concretar los valores en hábitos y comportamientos concretos, se convierten en papel mojado y bonitas palabras, pero nada más. El formador recogerá cada día todos los inputs (pos-it) para ir elaborando el documento final de cultura corporativa. Tiempo aproximado: 20 minutos.

4. La frase motivadora del mes. Para cerrar la sesión, entre todos vamos a elaborar una frase tipo quote (frase célebre) que contenga la palabra-valor que hemos trabajado, y que resuma de algún modo los comportamientos asociados a dicha palabra. Por ejemplo, si hemos trabajado la CREATIVIDAD, una posible frase podría ser esta: “La CREATIVIDAD es la llave que abre las puertas de nuestras dificultades”. Esta frase, la tendremos a la vista en nuestro puesto de trabajo hasta la próxima sesión. Para activar esta creatividad literaria utilizaremos una dinámica oportuna. Tiempo aproximado: 15  minutos.

César García-Rincón de Castro (2018)

Cinco claves para fracasar con tus des-propósitos de Año Nuevo

Acercándonos ya al final de año, es normal que por estas fechas, quien más y quien menos, empiece a pensar en algún propósito u objetivo importante que lograr. Y si no lo piensa, se topará con alguna noticia, como este post, que le recordará que el Año Nuevo es un buen momento para iniciar algún cambio o mejora en la propia vida, y tal vez en las vidas de los otros. Bueno, este año me propongo contarlo al revés, como lo hizo la policía de Seattle a los padres y madres de familia con su famoso decálogo “Cómo hacer de su hijo un delincuente”, para tratar de frenar la ola de violencia y marginalidad que poco a poco se apoderaba de la juventud de entonces, y realmente funcionó muy bien, como muestra Malcolm Gladwell en “The Tipping Point”, tras el fracaso previo de contarlo en plan decálogo normativo acerca de cómo ser un buen ciudadano. Siempre cito este ejemplo como innovación utilizando la ruta del ingenio (de mi modelo de creatividad llamado las Rutas del Ingenio) del pensamiento inverso (pensar al revés).

Bien, pues aquí comparto estas Cinco Claves para Fracasar con tus Des-Propósitos de Año Nuevo, por si pueden hacernos pensar (a mí el primero) a más de una persona. Lo del Año Nuevo es puramente circunstancial, estas claves pueden ser utilizadas para cualquier reunión o evento en el que toque reflexionar sobre nuestros propósitos en cualquier momento del año:

1. No te conformes con un solo propósito, ponte muchos, total, ya puestos ¿Vamos a por todas, no? Vivimos en la era de la abundancia y estamos acostumbrados a tener de todo y enseguida, y más que el vecino: esto también vale para los propósitos, porque como se suele afirmar ¡soñar es gratis! Así, cuando vayas abandonando tus propósitos uno a uno por inalcanzables e inabarcables, siempre pensarás que al menos alguno de ellos sí que lo lograrás, aunque hayas desperdiciado tiempo y dinero en tratar de lograr los demás. Y cuando te quieras dar cuenta, ya estás otra vez a final de año pensado en nuevos propósitos: ¡qué poético es volver a empezar!

2. Consulta con fuentes fiables y solventes para seleccionar tus propósitos, tales como el tarot, el horóscopo, las cartas astrales, y no te olvides de los famosos y famosas, sí, nadie como ellos sabe lo que necesitas en realidad, y son gente que todos debemos imitar, al menos eso nos dicen las marcas que los patrocinan. También tienes un amplio elenco de YouTubers e influencers con dilatadas carreras y experiencias profesionales en el campo del coaching y las pseudoterapias con abundantes consejos e ideas que darte: los que más suscriptores tienen son los mejores, porque como decíamos en el punto 1, lo importante es la cantidad. No se te ocurra consultar contigo mismo/a y tu sentido de la vida, aquello que realmente te apasiona, tus valores y principios, porque eso es filosofía barata dicen algunos, eso está más cerca de un auténtico propósito. No leas el libro “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl, ¿Qué se puede esperar de la vida? de Javier Urra, ni títulos similares que pueden hacerte perder la magia y la emoción del propósito.

3. Los propósitos son personales e intransferibles, sólo para ti y nadie más, cada cual que se busque y se ponga los suyos. No pienses en los demás, ni en los que tienes más cerca, ni en la sociedad, ni en los que lo pasan peor, los propósitos son individuales, no grupales ni compartidos. No confundamos el propósito personal con el compromiso social y los valores humanos, porque no es lo mismo. Y por supuesto, no se te ocurra pensar en ser tú el hacedor o valedor del propósito de otros, porque eso supondría que tu propósito es “Ser Voluntario/a” para empezar a cambiar el mundo, y eso ya son palabras mayores. A ver, ¿Has visto alguna reunión de vecinos en la que en el orden del día se ponen de acuerdo para definir un "Propósito compartido" de esta nuestra comunidad? ¿A que no? En esas reuniones cada cual va a lo suyo: su terraza, su puerta, su trastero, su aire acondicionado. Como dice un amigo mío sacerdote redentorista, el P. Olegario: "El mundo va muy mal porque cada uno va a lo suyo, menos yo, que voy a lo mío".

4. Desconfía de los propósitos concretos y pequeños, realizables y evaluables paso a paso, eso es de gente blanda y poco capaz, de gente poco soñadora y poco atrevida. Hay que soñar a lo grande, visualizarse triunfante, “porque yo lo valgo”, y cosas parecidas. Nada de mantras de medias tintas tipo “un poquito hoy, otro poquito mañana…”, no, mejor mantras de gente grande tipo “yo soy el/la mejor”, “voy a demostrar a todo el mundo…” (aunque a la mayoría del mundo le traiga sin cuidado lo que quieres demostrar…). Lo importante es visualizarse habiendo alcanzado la meta, como nos dicen los grandes deportistas, crear ese recuerdo del futuro para que tire de nosotros hacia delante, y eso por sí solo, soñando esa grandeza, es suficiente para que el día a día nos lleve a esa meta: es una cuestión de intuición, energía positiva y, sobre todo, de dejar fluir en nosotros al yo que se eleva por encima del demiurgo, y otras formulaciones tan inspiradoras como incomprensibles. Eso de planificar, esfuerzo, compromiso, perseverancia, suena a valores caducos que hoy ya no se llevan.

5. En todo comienzo de año, lo mejor es “borrón y cuenta nueva”, porque todo lo anterior ya suena caduco y viejo, pasado de moda: lo mismo ocurre con los propósitos. Es posible que algunos propósitos del año pasado sigan en marcha e incluso estén bastante avanzados, pero eso ya no importa: hay que hacer algo nuevo, ser un hombre/mujer nuevo, nuevas experiencias, probar cosas nuevas, desprenderse de lo antiguo: ¿Una nueva relación tal vez? Noche Vieja, con su magia y sus destellos, es el momento ideal para conocer al hombre/mujer de tu vida. En definitiva, el propósito es cuestión de “todo o nada”, porque es muy incómodo vivir con proyectos a medias, verdades a medias, cosas acabadas a medias, certezas a medias (dudas existenciales, la esencia de la espiritualidad), y no digamos “propósitos a medias”. Entonces si el año pasado empezaste a tocar la guitarra, y a final de año ves que todavía no tocas como Eric Clapton, el año próximo lo que toca es aprender a cantar como Famous, el nuevo ganador de OT España 2018, porque además, si él lo ha logrado en 3 meses en la academia de OT (no investigues su recorrido anterior ni las razones biológicas de esa pedazo de voz y ese flow que tiene, porque entonces generarás creencias limitantes hacia tu persona) yo también puedo ¡porque yo lo valgo!

César García-Rincón de Castro (2018)

¿Un equipo de alumnos de una Escuela de Negocios ha creado una aplicación que te permite viajar en el tiempo?

Pues sí, es cierto y fue en mi clase de Habilidades Sociales y Directivas hace ya varios años. Este producto no existía hasta ahora, era totalmente ficticio y yo lo utilizaba en clase de "Comunicación Inteligente" en Escuela Europea de Negocios, como producto que los alumnos/as tienen que intentar vender, junto con otros productos como unas gafas de leer el pensamiento de los demás, o unas píldoras del silencio. Sorteo por azar estos productos a equipos de alumnos/as, y cada equipo tiene que preparar la venta del mismo a todos los demás alumnos/as, utilizando las estrategias de comunicación inteligente aprendidas, que años más tarde compilé en mi libro "El arte de comunicar eficazmente. Teoría y ejercicios prácticos" (disponible en Amazon).

Pero los alumnos nunca dejaron de sorprenderme y puedo afirmar que ocurrió de verdad: un grupo de alumnos/as presentó el producto poniendo fotos de cuando eran pequeños/as, o de familiares suyos que ya no están, y compartieron con toda la clase todas aquellas cosas que les hubiera gustado decir o hacer entonces... fueron momentos de un silencio y de una acogida de sus palabras como pocas veces ha pasado en un aula.

"Yo esperaba tener un hermano, era lo que más deseaba para jugar con él al fútbol...y vino una niña (foto de él con 8 años y su hermana de 1) y ahora me gustaría volver para hacerla más caso, abrazarla más, porque es lo mejor que me ha pasado... "A mí me gustaría poder ir a despedirme de mi padre, porque no lo pude hacer (foto de cuando tenía 3 años...), "a mí volver a estar con mi abuela (foto en casa de la abuela...)".

Y esto ocurrió en clase de Habilidades Sociales en una escuela de negocios, de modo totalmente espontáneo, y no me había ocurrido antes en cursos con pedagogos/as, profesores, psicólogos/as... Es uno de los mejores momentos que he vivido como educador, la magia existe, la construcción emocional de los aprendizajes más allá de las teorías existe. Sólo tenemos que innovar y esperar a que suceda, crear un ambiente de confianza y espontaneidad. Realmente inventaron una aplicación psicológica y terapéutica basada en el viaje en el tiempo (muy de PNL diríamos hoy), y por ello se llevaron un 10 en comunicación y otro 10 en creatividad.

Pues sí, este grupo de alumnos/as hizo ese viaje mental que en PNL llamamos "línea del tiempo", y fue muy didáctico para todos/as y muy importante para ellos/as, el aplauso en el aula tras su intervención fue el abrazo grupal a su mensaje inteligente del corazón.

Yo he aprendido de estos alumnos/as dos cosas: a dar más importancia a las personas que ahora tengo cerca, a no desperdiciar momentos importantes, y a que todos tenemos heridas del pasado que nos gustaría haber curado, y lo importante que es compartirlas para que no se conviertan en nuestra armadura social reactiva frente a los demás.

Lo mismo que se ayuda muchas veces más desde las propias debilidades (el sanador herido) también se puede dirigir y comunicar desde las propias heridas y comprendiendo las heridas de los demás, somos humanos no superhéroes.

César García-Rincón de Castro (2018)

¿Cuánto mide el perímetro del colegio? El reto del profesor de matemáticas: una creación literaria ad-hoc para un objetivo muy concreto.

Hace 7 años tuve la ocasión de participar como ponente en la presentación de los nuevos libros de texto de la Editorial Vicens-Vives en la zona de Andalucía, al hilo de la LOGSE en España. En una primera reunión en Barcelona acordamos que yo haría una ponencia de unos 40 minutos para introducir el proyecto editorial y animar a los docentes a implicarse con el mismo, justo cuando se iniciaban los currículos por competencias en España. Se me ocurrieron varias de mis metáforas, como la de Turista, Vigía y Marinero, que encajaban bien, y a todos les gustaron en aquella reunión.

Pero una semana antes del inicio de la campaña (en tres hoteles de Sevilla, Granada y Almería, creo recordar), en la última reunión preparatoria, al hacer el cronograma de todo el evento, vimos que nos faltaba tiempo, y que había que acortar mi ponencia de 40 a 15 minutos, y si pueden ser 10 minutos mejor: ¡y aquí vino el reto!

¿Qué cuento yo a los profes en 10 minutos que les impacte, les mueva al cambio y enlace bien con la presentación de los libros por parte de varios autores de los mismos? Bueno, esa noche dormí poco, porque cuando tengo que crear algo, y además con cierta prisa, aunque yo quiera descansar, mi mente no para: le doy la orden de ponerse a trabajar en segundo plano, y me suele funcionar bien, pero a veces me quita el sueño, cosas de los creativos.

Pues es aquí donde, inspirándome en una vieja historia del barómetro de Rutherford, cuando él era estudiante, se me ocurrió crear la historia del reto-ejercicio del profesor de matemáticas que cuento en este vídeo, y que ya he contado en muchas conferencias. Incluso la he adaptado también para un proceso de selección de personal, como cuento en un capítulo del libro ¿Cómo orientar profesionalmente a tu hijo? que escribimos un nutrido elenco de expertos para la Fundación Bertelsmann: La Cinta Métrica y el proceso de selección de personas.

Pero la narración original la cuento aquí, en vivo en esta ponencia sobre Las 10 Rutas del Ingenio, que impartí en Toledo a todos los claustros de los Colegios San Patricio de España. Como puede apreciarse en la narración, me dio pie para hablar de la importancia de proponer a los alumnos/as actividades de aprendizaje que estimulen todas sus inteligencias y competencias, justo el mensaje que deseábamos dar con el nuevo proyecto editorial de libro de texto.

El día después de los saleros: un ejemplo de comunicación simbólica de impacto y puesta en valor a través de mediador interno.

Es habitual que utilice en mis conferencias el símbolo como elemento que es capaz de sostener la atención de los participantes, al tiempo que provoca algún tipo de emoción y sobre el mismo vamos construyendo una comprensión clara de una idea o concepto importante: atención + emoción + comprensión, todo eso puede ser capaz de generar un sencillo objeto simbólico, siempre y cuando se presente de la forma oportuna, en el momento oportuno y relacionado oportunamente con el tema que nos atañe. Igualmente cierto es que un símbolo / objeto no presentado de la forma oportuna, y poco relacionado con el tema que nos ocupa, o metido con calzador, provoca justo el efecto contrario: pérdida de la atención del público y de la credibilidad profesional del ponente.

Hace relativamente poco, en una conferencia sobre las 10 Claves para una Escuela Humanizadora en dos colegios de Escolapias de Logroño, en una de las claves, en concreto la de "Humanizar el currículo" me pareció oportuno presentar un salero aprovechando las siglas de la palabra SAL con tres palabras para poner en todo lo que hagamos: Servicio + Amor + Luz. Tanto el símbolo de la SAL como las palabras Servicio, Amor y Luz, resuenan con fuerza en el contexto de una escuela católica, como era el caso, pero no es menos cierto que todos tenemos la experiencia de hacer algo "soso" o de hacer algo que tenga una pizca de "sabor". La psicología positiva actual nos invita a "saborear la vida" a tener experiencias de saboreo, como una forma de vivir con atención plena en el presente, de estar aquí y ahora cuando hay que estar. Y todo ello, puede ser simbolizado por un salero: una vida con sabor frente a una vida sosa.




Volviendo al tema, era una invitación al profesorado a poner esa pizca de SAL en los contenidos de su asignatura, en aderezarlos con valores humanos relacionados con el servicio (solidaridad), con el amor (humanidad) y con la luz (verdad). Al día siguiente pude ver en twitter como en uno de los colegios, una persona, tomó la iniciativa de comprar saleros para todos los profesores/as, etiquetarlos con las palabras Servicio, Amor y Luz y repartirlos a todos para que los tengan en el aula, justo como les sugerí en la conferencia. No se si en el otro colegio se hizo también, posiblemente se haga por cercanía y contagio institucional, pero lo que si sé es que este tipo de ideas siempre necesita de esos MEDIADORES que las facilitan y las ponen en práctica, y aquí surgió uno de forma improvisada. Esta es una CLAVE fundamental para sacar el mayor partido posible a la inversión en los ponentes: ¿La tenemos en cuenta? ¿En qué medida facilitamos que lo que nos cuenta un experto/a aporta valor, para que no se olvide al día siguiente?

Yo que soy consciente de ello, suelo aportar mis vídeos post-conferencia a los clientes, y también aprovecho la propia conferencia para lanzar constantemente ideas y sugerencias de cosas que se pueden hacer desde el día siguiente. En esta lancé muchas, y al menos una de ellas, el salero, llegó a las aulas. Posiblemente también lleguen "La pulsera todos incluidos" o la "Bandeja del liderazgo de servicio" a través de otro mediador, o de una decisión tras una reunión.

Esta figura del mediador o embajador de determinados valores de la cultura en la empresa existe en realidad, con diferentes nombres: en la última gran empresa que estuve facilitando un taller, se llamaban los "champions", y había un "champion" por cada valor / objetivo importante, debidamente identificado con una chapa. Bueno, es una estupenda iniciativa, pero me da la impresión que con el tiempo, el rol de champion, o como se le llame, se desgasta y deja de tener su efecto. Me parece que tiene más impacto el que una persona se entusiasme y apasione con una idea / símbolo y decida por sí misma ponerla en práctica al día siguiente, sin esperar a debatirlo en una reunión o consejo, cosa que probablemente, no sólo habría ralentizado y enfriado su puesta en práctica, sino que tal vez alguien habría objetado algún inconveniente para ponerla en marcha, que si los buscas, siempre los hay. Pero, no está de más, que institucionalmente trabajemos estas mediaciones a través de embajadores internos de los valores de la cultura. El modo, la forma de hacerlo y el nombre que le demos, eso debe decidirlo cada organización en su contexto.

Mi más profundo agradecimiento y admiración hacia los "marineros/as" que se mojan y embarcan con este tipo de pequeños, pero grandes gestos prosociales o extra-rol en las organizaciones. Ellos/as, con sus iniciativas, llegan a ser el big-ban de grandes proyectos e iniciativas.

César García-Rincón de Castro (2018).