Ocio y Turismo de Inteligencias Múltiples: calidad de experiencias y nuevos satisfactores

Ocurrió en el verano de 2020, en plena pandemia por COVID19 en España, durante el mes de agosto, tras el desconfinamiento y en un momento de cierta normalidad con baja incidencia en los contagios, que permitía hacerse algunas escapadas vacacionales con las debidas precauciones. Por ello pude hacer un viaje de dos días en familia a la población llamada El Barco de Ávila, en España. En un sencillo paseo a orillas del río Tormes, pude disfrutar y leer varios poemas del poeta peruano Arturo Corcuera, vinculado a dicha población, y del que la misma, a título póstumo, ya que falleció en 2017, y tras el estudio y aprobación de las debidas justificaciones culturales por parte de la corporación municipal y expertos/as en cultura, le dedicó dicho paseo o ruta en 2019.

El paseo se encuentra junto al Parque de La Alameda, al inicio de lo que en el municipio se conoce popularmente como paseo de la fuente de los estudiantes, donde se han colocado diferentes placas con fragmentos textuales de sus obras, como el poema “Pequeña canción para Barco de Ávila”.

Personalmente, el paseo del día me resultó una experiencia cultural y sensorial bastante agradable y enriquecedora, ya que combinaba la lectura de los poemas de Arturo Corcuera, junto con el paisaje y las huertas de las famosas “Judías de El Barco”, los sonidos del río Tormes y las diferentes vistas de la población, con la torre del castillo de Valdecorneja, del Siglo XII, que nos traslada a la vida medieval de otras épocas, a la historia de la que venimos nosotros, pero a su vez abiertos a las influencias de otras culturas. Tras el paseo, y un breve baño en una de las zonas del río Tormes, pudimos degustar en la plaza de Barco de Ávila algunas tapas y alimentos típicos, como las patatas revolconas, francamente deliciosas. 

Todo ello me hizo pensar, al final del día, en las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, y cómo este paseo, en compañía de mi familia y otra familia amigos nuestros, había sido un auténtico festival de inteligencias múltiples. Realmente, en un breve repaso de todas ellas, la jornada había estimulado todas, sin darnos cuenta. Y pensé entonces, que si hubiésemos sido un poco más conscientes de la importancia de este paseo para estimular todas las inteligencias de adultos y niños, tal vez lo hubiésemos aprovechado y degustado más. Por si esto fuese poco, ese mismo día por la noche en el castillo de Valdecorneja había varios talleres científico-divulgativos relacionados con la astrofísica y el espacio, y además una observación guiada y explicada de las estrellas, a la que asistimos evidentemente.

Pues bien, a partir de esta experiencia personal, se me ocurrió una propuesta de dinámica-investigación acerca de un ocio y turismo sostenible e inteligente, que tengo publicada en mi libro titulado "Investigación Social Creativa", y consiste en descubrir e identificar rutas de inteligencias múltiples en diferentes zonas geográficas, es decir, propuestas de ocio y turismo que estimulen todas las inteligencias del visitante o viajero/a, las más posibles. Una nueva forma de diseñar experiencias y destinos de ocio y turismo, en clave de inteligencias múltiples. Para ello, en primer lugar, veamos qué son las inteligencias múltiples y cómo se estimulan habitualmente de forma cotidiana, para analizar su presencia en las zonas que investiguemos.

Howard Gardner (2004)  describe la inteligencia a partir de los diferentes formatos del pensamiento: el visual (imágenes y colores), el auditivo (sonidos y palabras) y el kinestésico (experiencias, emociones y sensaciones). Los pensamientos, por tanto, se presentan en distintos formatos que se basan en los órganos sensoriales. A su vez, la función de la inteligencia es doble: por un lado nos sirve para resolver problemas y por otro lado para crear productos. 

La combinación peculiar de diferentes formatos de pensamiento en una serie de situaciones o problemas que resolver, es la que lleva a Gardner a definir cada una de las 9 inteligencias (si bien en la actualidad su equipo de investigación ya habla de 12 inteligencias). Howard Gardner, autor de las Inteligencias Múltiples, nos dice que la función de la inteligencia es doble: por un lado sirve para solucionar problemas y por otro lado para crear productos. Cada vez más, la educación se va vertebrando por inteligencias y competencias clave, y no tanto por asignaturas o campos del conocimiento, para evitar la fragmentación cognitiva en un mundo que se disfruta y aprehende mejor de forma globalizada, desde varios marcos del conocimiento. Las experiencias que estimulan varias inteligencias, posibilitan, sin ser conscientes de ello, una vida más interesante, enriquecedora, virtuosa y apetecible en definitiva: todo ello son factores de felicidad personal y social.

Sabiendo lo que son las inteligencias múltiples y cómo se estimulan, tenemos todo lo que necesitamos para indagar e investigar de forma cualitativa sobre todo, una serie de espacios y rutas de ocio y disfrute social que estimulen las más inteligencias posibles. Basta con recorrerlas y experimentarlas de forma personal como investigadores/as participantes en clave de inteligencias múltiples, con una sencilla ficha de recogida de datos y lista de chequeo, así como un test más completo con indicadores de observación para cada inteligencia, como el que propongo en la dinámica en PDF "Ocio y Turismo de Inteligencias Múltiples".

Mi hipótesis al respecto es que las Inteligencias Múltiples son, de alguna manera, satisfactores de necesidades, es decir, dado que sirven para resolver problemas y crear productos, son instrumentos y mediadores para la satisfacción de nuestras necesidades de todo tipo (físicas, emocionales, existenciales, sociales...), y por ello me parece clave proponer experiencias de ocio y turismo que estimulen las más inteligencias posibles, que satisfagan toda una variada gama de necesidades en el usuario, y ello será garantía de éxito y calidad en los productos y servicios turísticos.